Neuquén ofrece múltiples alternativas para el turismo en familia

El territorio provincial de Neuquén guarda un tesoro misterioso e inabarcable en sus importantes hallazgos paleontológicos, los que permiten demostrar que en esta zona, hace millones de años, fue el lugar de residencia de los dinosaurios más grandes del planeta.
La ciudad de Neuquén, por su ubicación estratégica en relación a los principales atractivos paleontológicos y por su adecuada infraestructura de servicios, es el punto de partida de la Ruta de los Dinosaurios de la Patagonia, que se extiende hacia el sur, el norte y el oeste.
En Villa El Chocón, que por la construcción de una represa hidroeléctrica cuenta con un embalse de 816 kilómetros cuadrados de un intenso color azul, existen fósiles y huellas de dinosaurios impresas en las rocas hace millones de años.
En tal sentido, el museo Ernesto Bachman, en el Cañadón Escondido, es un centro especial donde se conservan 33 pisadas de dinosaurios fosilizadas en las rocas.

El más grande de todos.
El principal hallazgo lo constituyen los restos del Giganotosaurus Carolinii, su denominación significa ‘lagarto gigante del sur’, fue descubierto en 1993 y es hasta el momento considerado el dinosaurio carnívoro más grande de todos los tiempos, aún superior al Tyrannosaurus Rex.
Entre las actividades permanentes propuestas por el museo también se desarrolla el programa ‘Paleontólogo por un día’, que propone la simulación de la búsqueda de fósiles de dinosaurios, recreada en lugares especialmente acondicionados para la experiencia.
Los niños de hasta 12 años son guiados por el personal del museo y pueden participar de la experiencia todos los días en el mismo horario de visita del museo.
Por su parte, Plaza Huincul, a 110 kilómetros de la capital provincial, es la ciudad donde fueron hallados los restos del Argentinosaurus huinculensis, el dinosaurio más grande del mundo, y los mismos se exhiben en el museo Carmen Funes junto a una completa colección de réplicas de fósiles de animales prehistóricos y de invertebrados marinos.
El Centro Paleontológico Lago Barreales, ubicado a 90 kilómetros de la ciudad de Neuquén, y también conocido como Proyecto Dino, permite tomar contacto directo con la tarea de los paleontólogos a través de visitas guiadas que recorren el yacimiento. Además, también ofrece a los turistas ser paleontólogos por un día compartiendo una jornada con el equipo de investigación y participando en las tareas de búsqueda y preparación de fósiles.

La tierra del vino.
En la localidad de San Patricio del Chañar, la tierra del vino neuquino por excelencia, la bodega familiar Schroeder cuenta con la llamada ‘Cava del Dinosaurio’, un lugar donde pueden apreciarse restos fósiles de dinosaurios que fueron descubiertos durante la construcción del establecimiento.
El circuito se completa con la visita a Rincón de los Sauces, ubicada a 200 kilómetros de Neuquén, donde se encuentra el museo municipal de Paleontología Argentino Urquiza, que presenta el Titanosaurio más completo del mundo.
Para completar unos días de descanso en familia, y después de estos recorridos por la prehistoria del lugar, los turistas pueden aprovechar para disfrutar de alguno de los cuatro centros de esquí y deportes de invierno con que cuenta la provincia: Caviahue, en la localidad homónima; Chapelco, en San Martín de los Andes; Cerro Bayo, en Villa La Angostura; y Batea Mahuida, en Villa Pehuenia.
Y finalmente, los Parques Nacionales Lanín, Laguna Blanca, Los Arrayanes, y Nahuel Huapi -compartido con la provincia de Río Negro-, son la opción ideal para que las vacaciones en familia se conviertan en una experiencia de aventura, curiosidad, y contacto con la naturaleza. (Télam)