Niños y adolescentes aprenden a amar los libros al relacionarse con obras censuradas en la Dictadura

Niños y adolescentes aprenden a amar los libros y a valorar su mensaje a partir de vincularse con obras censuradas durante la última dictadura cívico-militar, en una actividad impulsada por una asociación civil platense.
Se trata de la muestra itinerante “Libros que muerden”, que incluye libros infantiles y juveniles, enciclopedias, diccionarios y revistas censuradas entre 1976 y 1983.
La muestra fue organizada en el 2006, con motivo de cumplirse 30 años del golpe militar, por el colectivo La Grieta, que desde el 2004 tiene su sede en un galpón de las calles 18 y 71 de La Plata, donde se puede encontrar la colección.
El grupo lleva adelante talleres e intervenciones diversas que permiten al público entrar en diálogo con cada libro, asombrarse, abrirse a las preguntas y hasta jugar con las palabras.
Gabriela Pesclevi, una de sus impulsoras, explicó que buscan “provocar acciones significativas, intervenciones que permitan entrar en contacto con cada libro, generar una reflexión sobre el libro en tanto objeto y documento de una época”.
“Son libros recuperados y que se ponen al alcance de todos para ser leídos, conversados y en diálogo con la historia y una forma de pensar e intervenir -desde la palabra- con las infancias y las juventudes”, expresó.
Recordó que en la primera muestra “pusimos una picadora de carne de la que salían papeles, junto a 18 libros y una cinta que expresaba ‘peligro’, que bordeaba la mesa en la que estaban exhibidos.
“En los talleres y visitas guiadas que hacemos se ven los libros y revistas censuradas en una vitrina o en una mesa, al alcance de la mano; pero también aparecen elementos simbólicos, pequeñas notas de color, juguetes, palabras y objetos que sugieren aquello que aparece en el interior de las obras como una lechuza o quirquincho, una bolita o una bicicleta”, detalló.
Pesclevi remarcó que la muestra “trabaja hacia la formación de un espacio de juego, de confianza, de promoción de la lectura y de contagio. Mostrar nuestro interés en los libros y el afecto que encontramos en situación de lectura, abre posibilidades de duda, encuentro, o de desarreglo”.

Más de 400 ejemplares.
Algunos libros prohibidos que se exponen son “El pueblo que no quería ser gris”, de Beatriz Doumerc e ilustraciones de Ayax Barnes; “La torre de cubos”, de Laura Devetach, prohibido en su momento por la resolución 480 del Ministerio de Cultura y Educación de Córdoba o “Un elefante ocupa mucho espacio”, Elsa Bornemann.
También se puede ver ejemplares de “El nacimiento, los niños y el amor”, de Agnés Rosenstiehl; “Niños de hoy”,”El amor sigue siendo niño” y ”Nuestros muchachos”, tres títulos de Alvaro Yunque, entre otras obras y autores.
“La dictadura cívico-militar accionó sobre los cuerpos y el pensamiento, hubo un plan sistemático de censura a la literatura que puso especial atención a los libros destinados al público infantil y juvenil”, explicó Pesclevi.
La muestra, de más de 400 ejemplares censurados, además de poder observarse en el galpón de las calles 18 y 71 de La Plata, es itinerante y ya ha visitado cientos de colegios de todo el país.
Pesclevi afirmó que buscan “generar espacios de reflexión política y construcción de una memoria colectiva con acciones poéticas, lúdicas, con espacios de libertad de circulación de la palabra, el silencio, la duda y la pregunta”. (Télam)