Ordenan rematar un campo habitado por pueblos originarios

Un juzgado de la ciudad de La Banda ordenó el remate de tres mil hectáreas del departamento santiagueño de Figueroa, en el que reside una comunidad conformada por 25 familias de la etnia tonocoté.
La medida surge a partir de la demanda por honorarios de un abogado en medio de un juicio sucesorio iniciado por un matrimonio de la zona.
El abogado Jorge Simón, que representa a la comunidad, indicó que ocupa unas 600 de las 3000 hectáreas que entraría en remate, situadas en la zona norte del departamento de Figueroa.
Según indicó el letrado al diario El Liberal, el litigio que dio lugar al remate se inició cuando un matrimonio Abdala-Barrera, que es vecino de la comunidad, inició un juicio sucesorio de su casa.
El abogado contratado por el matrimonio habría presentado planos por 3.334 hectáreas, entre ellas las 600 que ocupan los miembros de la comunidad originaria.
El juicio sucesorio se desarrolló contra un establecimiento agrícola que era propiedad de una sociedad anónima que ya dejó de existir por lo que no tuvo oposición y obtuvo un fallo favorable.
Al solicitar honorarios, el abogado que patrocinó al matrimonio fijó el valor de las tierras en 70 millones de pesos, por lo que fijaron que por su actuación profesional debía recibir 15 millones.
Como el matrimonio no quiso pagar honorarios, el letrado inició la ejecución de los mismos, además de solicitar el remate del campo.
“De allí salen publicados los edictos y de esa forma se entera la comunidad de que salían a remate las 3.334 hectáreas, incluidas sus tierras, para cobrarse los honorarios del letrado y sus socios”.
Simón señaló que de su parte, se hizo un pedido de levantamiento de embargo para suspender el remate, pero el juez no aceptó el planteo, al señalar que la parte representada, la comunidad, no era parte del proceso.
Simón indicó que su pedido fue fundamentado en el artículo 107 del Código de Procedimiento Civil en el que se sienta perjudicado por un embargo puede presentarse al proceso, y pedir el levantamiento del embargo, siempre y cuando acredite sumariamente la posesión, y esta comunidad tiene los planos, estatutos y se solicitó una inspección ocular para corroborar que habitan en el lugar, pero el juez no tuvo en cuenta esto”-.
Se apeló el fallo y la presentación fue denegada por improcedente, y por el momento quedó instalado un recurso de queja, que por el momento no tuvo respuesta, aunque la comunidad no descartan que se rematen las tierras antes que se arribe a una definición de esa instancia.