Oro en vela

El binomio conformado por Santiago Lange y Cecilia Carranza Salori ganó ayer la medalla de oro en la clase Nacra 17 de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, tras quedar sextos en una emocionante Medal Race, y le dieron a la Argentina la segunda medalla dorada en el certamen, después de la que logró la judoca Paula Pareto en el primer día de competencia.
Los argentinos cosecharon 77 puntos en la clasificación general y pudieron festejar la medalla de oro. La plata fue para los australianos Jason Waterhouse y Lisa Darmanin y el bronce para la pareja austríaca formada por Thomas Zajac y Tanja Frank.
A sus 54 años y en su sexta participación en Juegos Olímpicos, Lange se convirtió en uno de los medallistas de mayor edad en la vela olímpica. Esta fue su tercera medalla, tras los bronces que ganó en la clase Tornado, juntos a Carlos Espínola, en Atenas 2004 y Beijing 2008.
Para Carranza, de 29 años, que ya había participado de las últimas dos ediciones olímpicas en la clase Laser radial, ésta es la primera medalla en tres Juegos Olímpicos.

Penalizaciones.
La última carrera de los Juegos tuvo un par de dolores de cabeza para los argentinos, porque fueron penalizados en dos oportunidades, una en la primera manga y otra en la tercera, por una maniobra que los jueces interpretaron peligrosa y tuvieron que pagar haciendo un giro de 360 grados.
Sin embargo Lange, uno de los mejores timoneles del mundo, respetado en el ambiente de la vela como una institución, hizo una lectura perfecta de los vientos en un clima muy cambiante durante toda la semana, y de la pista para recuperar el terreno perdido y lograr en los metros finales la sexta posición.
Tras cruzar la boya final sobrevinieron algunos segundos de incertidumbre, pero al final Lange y Carranza Salori pudieron festejar que consiguieron la medalla que habían venido a buscar Río de Janeiro y por la cual tanto sacrificio habían hecho.
Los hijos de Lange, Yago y Klaus, que se encuentran compitiendo en Río en la clase 49er., se lanzaron al agua y nadaron hasta llegar al catamarán y fundirse en un abrazo con su padre, en una imagen emotiva.

Aportes.
Con la de ayer, la náutica argentina mantuvo su costumbre de aportar al medallero olímpico, algo que sucede desde Atlanta 1996. El correntino Carlos “Camau” Espínola inició la racha con dos platas en clase Mistral (Atlanta y Sydney 2000); Javier Conte-Juan De la Fuente (470) y Serena Amato (Europa) fueron bronce en Australia; Espínola-Lange (Tornado) se clasificaron terceros en Atenas 2004 y Beijing 2008, y finalmente la dupla Lucas Calabrese-Juan De la Fuente (470) ganaron el bronce en Londres 2012. (Télam)

“Hijos de Tigre”
El binomio integrado por Klaus y Yago Lange, hijos de Santiago (ayer medalla de oro), se metió en la carrera por medalla (Medal Race) que se disputará hoy por la clase 49er. masculina, en el marco de la competencia de Vela de Río de Janeiro 2016. El dúo bonaerense ocupó la séptima ubicación en la general con un acumulado de 97 unidades y aspira a conseguir un diploma olímpico.
Por su parte, el también bonaerense Julio Alsogaray no completó el recorrido en la denominada Medal Race de la división Laser masculino y finalizó en la décima posición, con 129 puntos.
En la clase Finn masculina, en tanto, el porteño radicado en Valencia, Facundo Olezza, concluyó ayer séptimo en la Medal Race y se situó noveno en la clasificación general.
Finalmente, una de las grandes decepciones del día la protagonizó el binomio compuesto por Lucas Calabrese-Juan de la Fuente (medalla de bronce en Londres 2012), quienes debieron conformarse con la decimotercera colocación en la general.

El campeón que superó un cáncer
Santiago Lange, flamante campeón olímpico junto con Cecilia Carranza en la clase Nacra 17 mixta, ya acredita dos medallas de bronce junto con Carlos Espínola en Atenas 2004 y Beijing 2008, y otro triuunfo mucho más importante: superó un cáncer de pulmón que le diagnosticaron en enero de 2015.
De profesión ingeniero naval (se recibió en Southampton) y nacido el 22 de septiembre de 1961 en San Isidro, se volcó de joven a los deportes náuticos y Río 2016 fue su sexta experiencia olímpica. Además de las mencionadas medallas de bronce en la clase Tornado, fue noveno en Soling en Seúl 1988, noveno en Laser en Atlanta 1996 y décimo en Tornado en Sidney 2000.
Fue campeón del mundo en la clase Snipe en 1985, 1993 y 1995, y de la clase Tornado, con “Camau” Espínola, en 2004, además de obtener dos medallas de plata en los Juegos Panamericanos de 1983 y 1987.
En su palmarés figuran también los campeonatos sudamericano en diversas clases en 1978, 1985, 1989, 1996, 1997 y 1999, y la obtención del Trofeo Su Alteza Real Princesa Sofía en 986 y 1987.
También es diseñador de los veleros Optimist Lange, ganadores en siete ocasiones de la Copa del Mundo y que se producen en la Argentina y en Estados Unidos.
Fuera de lo deportivo, su lucha contra el cáncer de pulmón también es un ejemplo. Lo superó luego de una operación realizada en Barcelona, el año pasado, la que le permitió estar en Río de Janeiro y ganar el oro en la bahía de Guanabara.
Los Juegos de Río 2016 tienen para él un plus emotivo: es la primea vez que comparte una competencia de esta magnitud con sus hijos Yago y Klaus, que participan en la clase 49er masculino.