Pampeano cuida caballos de polo en Europa

Tras finalizar sus estudios secundarios comenzó ensillar caballos en el Club de Polo Chapaleufú de Intendente Alvear. Un año más tarde trabajó como ayudante de petisero durante seis meses en Estados Unidos, y hace ocho años trabaja en España.
El alvearense Martín Lescano, de 35 años, desde hace más de una década y media viaja por toda Europa y por Estados Unidos, a cargo de la atención de caballos de polo de los más prestigiosos polistas del mundo.
En diálogo con LA ARENA, comentó que se crió en un campo de la zona norte de La Pampa, y que una vez que finalizó sus estudios secundarios comenzó a aprender con mayor profundidad el oficio del petisero, denominación que en el ambiente del polo se le da a la persona encargada del cuidado de los caballos.
Aprendió la tarea en el Club Chapaleufú de Intendente Alvear, trabajó para Horacio Heguy y a los 20 años tuvo su primer viaje al exterior, cuando estuvo seis meses en Estados Unidos. Merced a su profesión también tuvo trabajos en Francia, Suiza, Inglaterra y España.
“Siempre estuve conectado con el trabajo del campo, puesto que me crié allí, y después por otras cosas nos fuimos a vivir al pueblo. Iba al secundario y al estar en segundo año ya quería abandonar, no me gustaba nada aunque nunca me costó, pero en una palabra me obligaron a terminar de estudiar hasta sexto año. Durante el estudio seguí conectado con el campo, y en cuanto tenía un rato libre me iba andar a caballo donde fuera”, dijo.
En el mismo sentido indicó: “Cuando terminé el secundario me empezó a gustar veterinaria, era mi estudio a futuro, pero ya entonces estudiaba mi hermano y a mis viejos se les complicaba muchísimo bancarlo, y si yo estudiaba se que iban haber lo imposible para que lo hiciéramos los dos, pero no quise complicaciones y empecé a acercarme más a los caballos de polo”.

Primer viaje.
Lescano contó que tras finalizar sus estudios secundarios en la EPET 7 de Alvear, en 1999, comenzó a frecuentar el Club Chapaleufú, donde ensillaba a los caballos de polo durante los fines de semana y así comenzó a aprender el oficio. El punto de inicio de su carrera llegó en el año 2001, cuando con 20 años recibió un ofrecimiento para viajar a trabajar como ayudante de petisero a Estados Unidos durante seis meses.
“Necesitaba la aprobación de mis padres, entonces hablé con ellos y la respuesta fue la que esperaba. Me dijeron que si estaba seguro de lo que quería hacer no iban a cortarme las alas. Arranque por una temporada de seis meses, de allí volví en octubre del mismo año y descansé un tiempo, y me ofrecieron trabajar para Horacio Heguy durante 2002 como ayudante de petisero. Trabajé todo ese año en la temporada de Buenos Aires, lo cual para mí era un sueño y mucha responsabilidad”, manifestó.

Recorrer Europa.
El pampeano contó que al año siguiente fue convocado a trabajar por “Teco” Elorriaga, petisero del polista Francisco Bensadon, y en 2004 viajó a Francia con Gastón Gassiebayle donde “ya tuve que largarme sólo con la responsabilidad de este trabajo”.
“Estuve en Francia y Suiza y volví a Argentina con mi trabajo con Bensadon. Fue entonces cuando Elorriaga renunció a su trabajo y detrás de él dejé yo también. En 2005 conseguí un viaje a Inglaterra recomendado por un amigo, donde estuve durante tres años haciendo temporada en Europa hasta 2007, y al año siguiente volví a Inglaterra con otro patrón por una temporada más. Ahí fue cuando ya empecé a llevar mi familia”, dijo.
Luego a finales de la temporada 2008 recibió un ofrecimiento para ir a trabajar a España, para lo cual puso como condición, poder llevar a su esposa y a sus dos pequeñas hijas.
“Me encanta lo que hago, aunque es un trabajo esclavo que requiere de muchas horas y es muy rutinario, lo hago con pasión. En esto tenés que convivir con mucha gente, y aunque no es nada fácil hacerte un grupo de trabajo parejo, se va llevando como se puede. Hace 16 años que me dedico a esto, y gracias al polo conocí muchos países como Estados Unidos, Francia, Suiza, Inglaterra, España y Tailandia”, finalizó.