“Panchito” Servetto cantará en Cosquín

SUEÑA CON SUBIR AL ESCENARIO MAYOR DE LA PLAZA PROSPERO MOLINA

Empezó a cantar cuando tenía 4 años. La semana próxima estará presente en el circuito de peñas de Cosquín. Un talento que se prepara para “ser famoso” y estar un día en el escenario mayor del folklore.
El pibe la tiene clara: “Quiero cantar en el escenario mayor de Cosquín”, afirma. Con nada más que 10 años canta desde que tenía 4 y ya se dio el gusto de hacerlo en cruceros, en una playa turística y en programas de televisión. Se llama Francisco Servetto, “Panchito”.
“Me gusta mucho el fútbol (dicen que es un buen delantero de La Barranca), pero si tengo que elegir me quedo con la música”, dice seguro, convencido del objetivo que, con su corta edad, se ha trazado. También practica tenis, y lo hace muy bien.
En pocos días más, del 24 al 29 de enero, estará viajando a Cosquín, junto a su profesor Hugo Cuello, para presentarse en el circuito de peñas de la localidad cordobesa. “Ojalá alguien me invitara a subirme al escenario mayor”, dice el pibe esperanzado.
Su padre, Daniel Servetto -trabajador del Banco de La Pampa- lo acompañó a la Redacción de LA ARENA, y después de entonar una canción “Panchito” cuenta su corta historia: “Voy a ser famoso y voy a tener una Ferrari roja”, le decía a sus padres cuando tenía 5 años. Hoy, un poquito más grande, sonríe ante la referencia, pero no solo no niega la versión sino que la ratifica.

“Tiene un don…”.
Desinhibido, convencido de lo que le gusta, no tiene problemas de cantar en cualquier lado, y por eso en un crucero a Brasil, invitado precisamente por un brasileño, se dio el gusto y maravilló al público, en tanto el anfitrión le decía a sus padres: “Tiene un don, tiene un don…”.
También se presentó en algunas radios locales, y en dos programas televisivos de Capital Federal: en “Argentiniños” en Canal 9, conducido por Diego Pérez y Zaira Nara, y en “Morfi, todos a la mesa” de Gerardo Rozín y Carola Zampini Telefé). Aquí se daría el lujo de cantar con Cuti y Roberto Carabajal, y lo iba a hacer fiel a su estilo, sin que le temblara la voz.
Inquieto, seguro de sí mismo, con 7 años le pidió a sus abuelos que lo llevaran a las peñas de Salta, y en la “Panadería del Chuña” pidió subir: “Aquí no cantan los chicos”, le dijo serio el dueño. Pero después que él mismo Francisco hablara con el propietario, y le entonara una chacarera -¡en el baño del local!-, se salió con la suya: cantó con Los Cuatro de Salta.
¿Cómo empezó? En el jardín ensayaban “Lunita tucumana”, y las maestras asombradas por la entonación y las ganas que Francisco -tenía 3 años- le ponía a la interpretación, citaron a sus padres. “Tienen que llevarlo a estudiar música, es muy afinado”, les dijeron. Y así fue que arrancó con David “Cachi” Fernández, y más tarde iba a seguir con Hugo Cuello.

Un sueño por cumplir.
Ya grabó un demo con Camilo Camiletti, pero va por más. Excelente alumno, al punto que cuando regresa después de clase a casa ya tiene sus deberes terminados, sueña con “ser famoso”. Hasta ahora fue a la Escuela 5 de Toay, y este año se pasará al María Auxiliadora.
Le gusta el fútbol, se destaca en tenis, pero quiere cantar. Admirador de Jorge Rojas, y de Los Nocheros, tiene determinación y constancia… y talento.
Si la suerte lo ayuda, un día mirará al público desde el escenario de la plaza “Próspero Molina”. Tiene todo para llegar, ser famoso, y comprarse la Ferrari roja… Si es verdad que soñar no cuesta nada, ¿por qué no creer que así será?