Piquense voló de EE.UU. a Buenos Aires

UALDEGARAY PILOTEO UN AVION BIMOTOR DURANTE CUATRO DIAS

Durante el viaje atravesó el Caribe y la Selva Amazónica, y llegó el lunes a la noche a destino. Dentro de pocas semanas volverá a viajar para traer otro avión de menores dimensiones. Su objetivo es llegar a las mil horas de vuelo para calificar para alguna línea aérea comercial.
GENERAL PICO El joven piloto piquense Juan Ualdegaray llegó esta semana al país, tras haber volado durante cuatro días un avión bimotor desde Miami (Estados Unidos) hasta San Fernando, provincia de Buenos Aires. Dentro de pocas semanas viajará para traer otra unidad.
El pampeano contó que voló a bordo de un Beechcraft Barón B-58, desde Estados Unidos hasta Argentina, tras atravesar el Caribe y la Selva Amazónica.
La unidad está configurada para seis personas, tiene una potencia de 285 caballos de fuerza y alcanza una velocidad máxima de 320 kilómetros por hora, aunque en los momentos en los que tiene viento de frente, llega a 280 Km/h.
“El hecho de que tenga dos motores te da más seguridad porque en caso que tengas un problema con uno el otro sigue andando y hace que el vuelo sea más seguro y más confortable. Tiene otro tipo de equipamiento adentro, hace que todo sea más cómodo”, dijo.
El viaje se inició en Miami el viernes pasado y culminó en San Fernando, provincia de Buenos Aires, el lunes a la noche.
“Fueron unas 4.300 millas, unos 8.000 kilómetros. Hicimos siete paradas por reabastecimiento de combustible y por meteorología. Hubiéramos tardado tres días también, pero por malas condiciones climáticas, lluvias en el Caribe y en el Amazonas, nos retrasamos un poco.
Tuvimos que tener en cuenta mucho la meteorología, porque cuando se te pone el viento de frente el avión ya no avanza a 320 kilómetros por hora, sino a 280, y tenés que tener en cuenta eso para llegar con combustible a destino”, contó.

Sumar experiencia.
Ualdegaray señaló que el vuelo atravesó el Caribe, pasando por Puerto Plata (República Dominicana), San Juan (Puerto Rico), y luego pasó por Boavista (Brasil), desde donde se bajó atravesando el Amazonas.
“Salimos el viernes al mediodía y llegamos el lunes a la noche. Fueron cuatro días de vuelo. Es un avión de una gente de la provincia de Buenos Aires que lo compró y me invitaron a traerlo. Ahora tengo otro más para traer, de otro dueño, también de la provincia de Buenos Aires y en dos semanas vuelvo a buscarlo”, dijo.
El joven piloto de apenas 23 años de edad, ya había volado meses atrás desde Estados Unidos hacia Argentina, para traer un avión monomotor a General Pico. En aquella oportunidad el viaje duró cerca de una semana, con una unidad que alcanza los 180 kilómetros por hora.
Esta importante experiencia internacional, le sirve para acercarse a su objetivo que es llegar a acumular las mil horas de vuelo y así cumplir con los requisitos que exige una línea aérea comercial.
“La finalidad de todo esto es llegar a las mil horas de vuelo para calificar para una línea aérea, siempre digo que en estos vuelos aprendo mucho porque estás haciendo una salida internacional, desde Estados Unidos con el cruce por Brasil, y eso hace que la meteorología sea diferente en cada punto. Es un vuelo de 25 horas bien voladas, porque se aprende mucho.
Voy por las mil horas de vuelo, y hay diferentes formas de juntarlas. Una puede ser hacer vuelos ferry, como también hacer publicidad aérea”, finalizó.