Piquenses por el mundo

Una familia piquense regresó hace pocos días atrás a la ciudad, luego de haber recorrido durante un año y cuatro meses gran parte de los países de Europa del Este y del sur asiático, a bordo de un motorhome.
Guillermo Errea y Rosana Kozac, del grupo local Zircaos, junto a sus hijos, los mellizos Alma y Quintín, de ocho años de edad, recorrieron una veintena de países a bordo de un vehículo que adquirieron en Italia.
Llegaron por tierra hasta Malasia, desde donde mandaron por barco su vehículo hasta Quito, Ecuador, y bajaron por Perú y Chile, hasta llegar a General Pico. La última noche, antes de llegar a destino, durmieron bajo cielo pampeano, frente a la plaza de Realicó.
Los viajeros difundieron por internet más de medio centenar de capítulos en los que contaron sobre cada una de sus estadías. A partir de los auspicios que consiguieron de empresas locales y del municipio piquense, que aparecieron en los videos, lograron costear su travesía.
El viaje lo iniciaron en abril del año anterior desde Italia, donde adquirieron un motorhome modelo 1999 que los llevó a recorrer una veintena de países. Luego estuvieron en Eslovenia, Croacia, Bosnia, Serbia, Kosovo, Macedonia, Bulgaria, Grecia, Turquía, Irán, Pakistán, India, Nepal, Tailandia y Malasia. En su regreso, desembarcaron en Ecuador, y bajaron por Perú y Chile hasta llegar a Argentina.
“A mi me gusta filmar, editar, y decidimos armar el proyecto de contar este viaje como una serie semanal por internet y para eso buscamos publicidad. Varias empresas de Pico se sumaron y fue así que mucha gente nos empezó a seguir”, contó Errea.

Estilo de vida.
La pareja desde hace casi dos décadas que emprende viajes de larga duración por distintas partes del mundo, y durante 12 años trabajó en locales nocturnos de Ibiza y con el dinero ahorrado durante la temporada, recorría Europa. Este fue el primer viaje de más de un año que realizaron con sus hijos.
Además subrayaron que no se trataron de vacaciones, sino de un estilo de vida que implica trabajar y resolver cuestiones diarias, sólo que en otros lugares del mundo.
“Viajar de la manera en la que viajamos, no la sentimos como vacaciones. Sentimos que este año y medio vivimos en otro lado, resolviendo las cosas del día a día. No son vacaciones, es como una filosofía de vida, es ir cambiando de paisaje, pero se continúa con una vida organizada, con los niños y la escuela. Nos gusta tener un estilo de vida nómade y tenemos el poder de adaptación”, dijo Kozac.

Escolaridad.
Los pampeanos indicaron que desde hace más de dos años se sumaron al sistema de educación a distancia del que dispone el Ministerio de Educación de Nación, que les permite a los niños continuar con sus estudios primarios.
“En los dos años anteriores, recorrimos toda Europa con los nenes y empezamos con este sistema de educación a distancia. Te dan toda la bibliografía para que vos como padre les puedas enseñar a tus hijos. Te mandan una evaluación cada dos meses, y las enviamos por correo a Buenos Aires. A fin de año te dan un certificado y se incorporan a la escuela”, explicó Errea.
Además la madre de los niños agregó, que “los nenes disfrutaron mucho del viaje”, y que absorbieron otras costumbres, otras comidas y enseguida establecieron amistad y compartieron juegos con niños de otras nacionalidades que hablaban otros idiomas.

Destinos hospitalarios.
La familia piquense, destacó que Irán fue uno de los países más hospitalarios que visitaron, donde “la gente nos invitaba a su casa a comer con sus familias en el suelo”. En este país visitaron el Museo de la Defensa de Teherán, que narra el conflicto bélico con Irak.
En Bosnia pudieron ver los rastros de la guerra en Sarajevo, donde “las casas y los edificios están llenos de tiros”.
“La gente continua su vida y las casas están hechas unos coladores. Vas a la ciudad y ves los edificios ametrallados, las ventanas llenas de agujeros después de más de veinte años. Donde miras hay marcas de balas, eso fue muy impactante”, dijeron.
Los pampeanos viajaron a bordo de un motorhome que adquirieron en Italia, y que está equipado con cocina, ducha, baño, calefactor y todas las comodidades necesarias.
“Es nuestra casa y lo sentimos como tal y no pinchamos ni una rueda. Lo compramos en Italia, donde es mucho más accesible que acá”, resaltaron.

Regreso y proyectos.
El viaje por tierra culminó en Malasia, y desde la ciudad de Kuala Lumpur embarcaron el vehículo que tardó 45 días en llegar a Ecuador. En el trayecto les rompieron una ventanilla del motorhome y les robaron los equipos de escalamiento, que también utilizan para los espectáculos que hacen.
También contaron que del viaje que hicieron y que mostraron a través de las redes sociales, surgió una propuesta para hacer un libro infantil basado en la experiencia de los mellizos.
“Estamos preparando un libro. Una chica de Buenos Aires nos acercó un proyecto para poder hacer un libro de viaje de Alma y Quintín. Está trabajando con la historia nuestra y será un libro para chicos, que tendrá anécdotas y experiencias que vivieron ellos en cada lugar”, contó Errea.
La última noche durmieron arriba del motorhome, frente a la plaza de Realicó, y señalaron que la llegada a General Pico fue muy emotiva, puesto que siempre fue algo que se imaginaron.
Por último agradecieron el apoyo de los auspiciantes y de los seguidores que tuvieron a través de internet, y contaron que planifican viajar el próximo año por toda América hasta llegar a Alaska.
“La parte de Sudamérica la hicimos rápido porque vamos a subir el año que viene. Ya nos llamaron para algunos trabajos y vamos a recorrer toda América hasta Alaska, arrancaremos después del verano. El que tiene ganas de arrancar que arranque, que la vida es tan corta que si uno tiene ganas de hacer algo, hay que hacerlo”, finalizó Kozac.