Por año, cada argentino gasta 300 pesos en medicamentos de venta libre

Cada argentino gasta 300 pesos por año en Medicamentos de Venta Libre (MVL), cifra que representa un 90% menos de lo que invierte en comprar bajo receta y que, a la vez, está por debajo de lo que se abona en otros países de la región. Así lo indicó el director de Consultoría y Servicios de la consultora Quintiles IMS, Juan Manuel Santa Maria.
“Cada argentino gasta actualmente 300 pesos al año en MVL, un 90% menos que lo que se gasta per cápita en venta bajo receta. Si bien la Argentina tiene un gasto per capita de medicamentos en general que se encuentra por arriba del promedio de Latinoamérica, en el caso de los MVL sucede lo contrario. Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Uruguay y México tienen un gasto per cápita por encima de nuestro país”, puntualizó Santa Maria.
Con relación a los precios, el directivo comentó a la agencia NA que, a lo largo de este año, “han subido los precios de medicamentos en general. Y los incrementos de los MVL están a la altura de los de sus pares de venta bajo receta”.
Según evaluó, ambos tipos de productos “vienen de alrededor de diez años de incrementos de precio por debajo de la inflación real en el mismo período”.
“Según nuestras estimaciones, en los últimos nueve años el precio de los medicamentos sufrió incrementos muy por debajo de la inflación Congreso (en torno del 50% por debajo) por lo que estos incrementos de precios de 2016 eran esperados, tanto por los laboratorios productores como por las farmacias”, enfatizó.
Santa Maria explicó que el segmento de MVL en la Argentina representa alrededor del 10% del gasto en medicamentos comprados en farmacias, y un 26% del volumen (cantidad de cajas) adquiridas también en este canal.
“En conjunto, los argentinos gastamos alrededor de 10.300 millones de pesos al año en medicamentos de venta libre”, puntualizó el ejecutivo.

“Confusión”.
Además, precisó que estos productos “están representados por varios tipos de medicamentos, principalmente aquellos destinados al manejo de dolores suaves (analgésicos), combate de la fiebre, alergias, tos, resfríos y productos dermatológicos y molestias gástricas, entre otros”.
“Estos medicamentos, por sus características pueden ser publicitados al público en general, a diferencia de los productos de venta bajo receta que solamente pueden promocionarse a los profesionales de la salud”, añadió.
También, recordó que desde 2011, los MVL “no pueden ser exhibidos en góndolas de farmacias, sino que deben ser solicitados en el mostrador de la farmacia”.
“Puede causar confusión que todavía vemos productos en las góndolas de las farmacias, pero en realidad se trata de artículos productos que no se clasifican como medicamentos, sino como suplementos dietarios o dispositivos médicos”, aclaró.
Asimismo, indicó que los MVL “poseen un precio promedio por debajo de los productos de venta bajo receta, y a diferencia de estos últimos pueden ser promocionados al público en general a través de medios masivos de comunicación, redes sociales”.

“Según la economía”.
Por otra parte, Santa Maria señaló que si bien el consumo de medicamentos, en general, “tiene características bastante inelásticas -ya que no varía demasiado al variar la disponibilidad de ingresos del comprador- los MVL son más sensibles a la evolución del ciclo económico”.
En tal sentido, afirmó: “en épocas de contracción de la economía o de caída del salario real, los MVL suelen desacelerar su crecimiento o ver caer su consumo en mayor medida que los medicamentos de venta bajo receta, especialmente aquellos que atienden a dolencias crónicas”.
“A su vez, también son el primer tipo de medicamentos cuyo consumo se recupera más rápidamente al momento en que arranca la economía o se recuperan los ingresos”, agregó. (NA)

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