Postal bucólica en una barriada

REALIZAN TRABAJOS PARA RECUPERAR LA RESERVA LOS CALDENES

Enclavada en el centro de un populoso barrio, el lugar no es conocido por muchos santarroseños. Añosos ejemplares, caminos sinuosos entre caldenes, es una postal casi bucólica que debiera usarse mejor.
A primera vista, el espacio se aprecia como un rincón verde. En una de las esquinas, un vecino construyó una vivienda y hay ingresos vehiculares que han sido cubiertos. También se observan árboles cortados, probablemente para alimentar alguna estufa en este crudo invierno. La reserva Los Caldenes es un predio que no muchos santarroseños conocen, y
ahora existiría la intención de revalorizarlo para, con el compromiso de los vecinos, transformarlo en un remanso donde compartir un mate en familia; o simplemente un rincón donde apreciar la naturaleza.
Javier Sosa, Alejandra Juárez y Pamela Montes, son trabajadores municipales que con distinta antigüedad, se encargan del mantenimiento y la organización de distintas actividades en el predio ubicado detrás de la Alcaidía, entre los barrios Matadero, Fonavi 41 y Plan Vial. Promueven las actividades con personas de todas las edades, para aprovechar el gran espacio natural que ofrece el predio.
Cuando un equipo de este diario llegó al lugar, Sosa estaba reparando luces del Centro de Interpretación y las dos trabajadoras, organizaban el interior. Felices por la visita, contaron orgullosos las tareas que desarrollan y los anhelos de retomar la puesta en valor de un lugar que no todos aprecian.
Juárez lleva tres años en la reserva y Montes, uno. En el último año de la gestión del ex intendente Luis Larrañaga, las trabajadoras realizaron diversas actividades con vecinos, aprovechando al máximo: “desde el suplemento ECO de LA ARENA gestionábamos el calendario ambiental”, agregaron.
Se muestran interesados en transmitir los conocimientos que se pueden aportar desde una reserva que alberga ejemplares generados en un ecosistema sólo apreciable en escasos puntos del país, únicamente en su región central, y por eso tenían el deseo que los estudiantes, sin importar el nivel, la visitaran.
“Trabajamos con los vecinos, estudiantes, docentes: organizábamos actividades por mes relacionadas con la educación ambiental: queríamos tratar de que se cuide este espacio y a través de la enseñanza, con los acompañantes, aprovechar un predio que no cualquiera podía hacer”, contaron.

Entusiasmo
Desde el Centro de Interpretación “la intención es trabajar y mejorar el lugar, y dar a conocer todos los beneficios que reporta: desde un remanso de tranquilidad para el que necesita desconectarse de su rutina diaria, hasta los niños que llegan y comienzan a observar los tipos de árboles y arbustos que conforman la flora pampeana, las aves migratorias, y toda la información que hace al ambiente regional”, explican.
En el paseo se hicieron diversas actividades los sábados -el último de cada mes- con docentes que acompañan y contienen a estudiantes; con visitas guiadas y caminatas.
Admitieron que las instalaciones habían quedado “algo descuidadas” durante el último tiempo de la gestión anterior, hasta que a principios de año se retomaron los trabajos para poner a punto la estructura edilicia y limpiar varios sectores, llenos de basura. Destacaron la presencia del Ente Municipal de Higiene y Salubridad Urbana (Emhsu), como
responsable de la limpieza por la basura acumulada durante ese tiempo.
Por su parte indicaron que están “en condiciones de iniciar las actividades ahora”, y justificaron que la falta de alambre perimetral obedece a una intención manifiesta de las autoridades de permitir el ingreso a toda la gente y abrir el espacio a los barrios.

Un paseo para promocionar.
Por otro lado, confiaron en que mantienen una buena relación con los vecinos del predio, aunque especularon con “más actividades, habría que convocarlos más porque se acercan poco a dialogar con nosotros”.
Respecto al acercamiento de vecinos y pobladores de barrios cercanos, los trabajadores reflejaron que “quizás falta conocimiento, más difusión, más predisposición de la gente y de todos; porque por lo que vemos y pensamos, de otros lugares vendrían más, aunque la acumulación de basura en algunos rincones y la desidia, no colaboran con la imagen”.
En el final señalaron que las calles lindantes no tienen mucha iluminación, lo que da lugar a que algunos intrusos produzcan tala de árboles para leña, que obviamente produce daños.

Involucrar vecinos y escuelas.
Fernando Franck, subdirector de Turismo municipal, informó que hubo una reunión con distintos actores sociales y municipales, para diversificar las actividades que se llevan a cabo en la Reserva Natural Los Caldenes e involucrar a los vecinos y escuelas.
Sobre ese encuentro, que se realizó la semana anterior, contó que hubo representantes de ONG’s, la Fundación Wetraché, de comisiones vecinales, además de funcionarios municipales.
El funcionario indicó que “la intención fue acercar a todas las organizaciones, con la gestión del intendente Leandro Altolaguirre, para acercar los barrios linderos y poder dar mayor inserción social, considerado muy importante para la comuna”.
Frank sostuvo que además de promover la participación de todos los actores en la planificación de la reserva sseguró que “también se está trabajando con gente de Recursos Naturales de provincia, para poder zonificar el lugar y darle una temática más amplia que la gestión anterior, incluyendo actividades de senderismo; trabajos didácticos y demás”.
Planteó la intención de retomar “la patrulla ecológica, potenciar el trabajo en equipo y lo que quedó positivo de la gestión anterior, además de innovar con nuevas actividades. Todas ellas pensadas con escuelas primarias y personas de la tercera edad”.
Franck habló de la colaboración de estudiantes de los últimos años de Ingeniería en Recursos Naturales, “que también tienen un voluntariado de arbolado público”.La idea es “la puesta en valor de la reserva, reinsertar social, cultural y deportivamente a los barrios linderos”, concluyó.