Premier húngaro quiere poner a los migrantes en una isla bajo vigilancia armada

El primer ministro de Hungría, Viktor Orban, propuso hoy trasladar a todos los migrantes ilegales a un campo de refugiados en “alguna isla” o en el norte de África, y que desde allí envíen sus solicitudes de asilo para saber si algún país miembro de la Unión Europea (UE) las acepta.
“Debemos reunir a todos los migrantes clandestinos llegados a la Unión Europea y deportarlos a una isla o a alguna parte en el norte de África, bajo vigilancia armada”, dijo el premier en una entrevista con el diario online Origo, en la que aclaró que la UE debería hacerse cargo de los costos de esa operación.
Cuando a mediados del año pasado estalló la crisis de refugiados más grande desde la Segunda Guerra Mundial, Orban fue uno de los primeros en reforzar las medidas de seguridad para evitar que los migrantes ingresen al territorio húngaro. 
Las imágenes del operativo de seguridad montado por esos días en la estación de trenes Keleti, en Budapest, para evitar que los miles de refugiados retenidos allí puedan tomar un tren hacia Alemania, mostraron la brutalidad policial a la que eran expuestos.
La condena internacional obligó a Hungría a dejarlos partir, pero a partir de entonces el gobierno conservador de Orban reforzó sus fronteras, colocó alambres de púa en los límites con Croacia y Serbia y convocó un referéndum para rechazar la redistribución europea de los refugiados, marcando el inicio del colapso del bloque como unión política. 
La propuesta que presenta ahora Orban figura en lo que él llama “Schengen 2.0” y se trata de una operación que, según el premier, debería ser financiada por la Unión Europea “en su propio interés”.
Sobre el referéndum, que se celebrará el 2 de octubre, consideró que si la UE pudiera, impondría el reparto obligatorio de los migrantes y todos los municipios húngaros se verían afectados.
Por ello, agregó, el referéndum es la única arma “contra el asentamiento obligatorio de ciudadanos no húngaros en Hungría, incluso sin el consentimiento del parlamento”.
“Decidiremos la suerte de las generaciones futuras en nuestro país”, dijo el premier en la entrevista con Origo que fue reproducida por la agencia de noticias Ansa.
“No quisiera que la cultura y la religión en mi país cambiaran como consecuencia de una ‘inmigración masiva'”, dijo Orban, quien sin disimular su xenofobia vaticinó una una victoria del candidato presidencial estadounidense, Donald Trump, “capaz de defender la soberanía contra los inmigrantes”.
La mayoría de los refugiados que llegaron a Hungría lo hicieron siguiendo la ruta de los Balcanes y tenían por destino final los países más prósperos de Europa, principalmente Alemania, donde la necesidad de mano de obra calificada y barata les abrió las puertas de par en par hasta completar el cupo de 800.000 trabajadores que reclamaba la industria pesada. (Télam)

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