Presentaron “Gualicho”, un dinosaurio carnívoro gigante hallado en Río Negro

Un “inusual terópodo nuevo con manos de dos dedos, procedente del Cretácico Superior de Patagonia”, hallado en rocas de 90 millones de años de antigüedad de Río Negro y nombrado “Gualicho”, fue presentado hoy por el paleontólogo Sebastián Apesteguía a través de una réplica que es exhibida en el Centro Cultural de la Ciencia, en Palermo.
“Gualicho”, nombrado así por la diosa tehuelche del viento Watsiltsüm, representada por un remolino de tierra, fue presentado en coincidencia con la publicación del artículo científico en la revista especializada Plos One, cuyo autor principal es Apesteguía.
El ejemplar está relacionado con el grupo megarraptor “que tienen manos enormes, con la tendencia de la reducción de los brazos que ocurrió muchas veces y por la que se estudia qué genes estuvieron involucrados en la evolución de las aves, que son los dinosaurios vivientes”, afirmó el paleontólogo.
“Que encontráramos un linaje completamente diferente nos dejó helados”, compartió Apesteguía, investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) en la Fundación Azara.
El hallazgo y posterior estudio fueron realizados junto a la secretaría de Cultura de Río Negro e investigadores del estadounidense Dinosaur Institute de Los Angeles County Museum y a la sección Ciencias de la Tierra del Field Museum of Natural History, de Chicago. 
El ejemplar, de tamaño mediano, fue encontrado parcialmente articulado en las rocas de la Formación Huincul, en sedimentos terrestres del Cretácico Superior de la Cuenca Neuquina, norte patagónico, que aportaron una rica fauna de dinosaurios y diversidad de vertebrados al tesoro paleontológico nacional. 
Gualicho shinyae (en reconocimiento al apellido de la técnica japonesa que hizo el desenterramiento) “tiene una combinación única de características que lo distinguen de otros conocidos terópodos que justifican la erección de un nuevo taxón”, dice el artículo.
El espécimen hallado consiste en un esqueleto parcial de un terópodo de unos 6 metros de longitud que comprende vértebras de la espalda, parte de la cola, el omóplato (escápula y coracoides) y el brazo izquierdo completo, partes de la pelvis y de las piernas.
Posee una mano con el tercer dígito reducido a una férula metacarpiana parecida a los tiranosáuridos.
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El ministro de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao, dijo a Télam que la relevancia para la publicación internacional es “que aparece un nuevo grupo de dinosaurios que no estaba incluido en el conocimiento habitual, y ayuda a ir completando ese tremendo rompecabezas que es la evolución de estos organismos que vivieron hace millones de años”.
“Aporta a entender cómo se va adquiriendo la especiación (por la cual una especie origina otra en áreas geográficas diferentes) de los seres vivos, que aporta a la evolución: cuando uno ve estas relaciones filogenéticas, entiende cómo el cambio en los genes se traduce en un aspecto del organismo que le permite adaptarse al medio en que le ha tocado vivir”, planteó
El nuevo terópodo aparece como el taxón hermano de los casi coetáneos ‘Deltadromeus terópodo africana’, de estrecha relación con los hallados en Níger, lo que “suma a la ya considerable biogeográfica similitud entre la Formación Huincul y unidades de roca en el norte de coeval África”, dice el trabajo.
El hallazgo.
Todo empezó cuando los paleontólogos hallaron, en el año 2000, huesos de dinosaurios y troncos petrificados en un campo situado al borde del embalse Ezequiel Ramos Mexía, frente a la localidad neuquina de Villa El Chocón.
En 2007, una expedición conjunta con el fin de buscar y colectar los restos halló dos esqueletos de dinosaurios herbívoros y excrementos fosilizados. Poco después la jefa de técnicos del Field Museum, la japonesa Akiko Shinya, halló el esqueleto casi completo de un dinosaurio carnívoro. 
Pero el grupo no logró transportar lo encontrado debido al vuelco de un vehículo y el fósil fue colectado por otro equipo, durante el gobierno de autoridades provinciales diferentes, que impidieron continuar los trabajos. 
El fósil fósil original, que fue estudiado por Makovicky, Apesteguía, Nathan Smith y Rubén Juárez Valieri, se encuentra actualmente en el Museo de Río Negro.
El arte de Jorge González y Pablo Lara, con el experto conocimiento de anatomía, permite visualizar en un dibujo el grácil porte del ejemplar, de unos seis metros de largo y apoyado en sus patas traseras. (Télam)

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