¿Qué problemas tendrán que enfrentar las ciudades dentro de 50 años?

Embotellamientos, superpoblación y consumo inteligente de recursos no renovables serán tres de los mayores problemas que deberán enfrentar las grandes urbes de cara a 2066, afirmaron especialistas de distintas áreas durante el Foro 2016 de Mega Ciudades que se realizó hoy en un hotel del porteño Puerto Madero. 
Según fuentes de Naciones Unidas, en 1950 el 70 por ciento de los habitantes del planeta vivía en zonas rurales y menos de un tercio en ciudades. Sin embargo, en 2014 ese porcentaje se invirtió: el 54 por ciento de la población mundial estaba en los centros urbanos y se espera que para 2050 dos tercios del total se traslade a grandes ciudades o megaciudades (10 millones de habitantes). 
En ese contexto de urbanización creciente, sustentabilidad, planeamiento del transporte público, consumo inteligente de recursos no renovables y trazabilidad de las redes son algunos de los desafíos que se expusieron hoy durante el debate “Megaciudades en el futuro: ¿Cómo viviremos en 2066?” que moderó el periodista Leandro Zanoni.
“La inequidad es una tendencia creciente en la sociedad que se refleja en la forma en la que construimos las ciudades”, indicó Guillermo Brinkmann, gerente General de Sap, durante el debate que encabezó Luis Bruno, decano de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la UBA.
“Hace 50 años Buenos Aires incorpora, por década, una provincia entera de Córdoba -es decir, un millón y medio de habitantes- y necesitamos empezar a preguntarnos cómo vamos a integrar toda esa cantidad de gente en el futuro”, indicó Brinkmann durante la charla de la que también participaron Fabián Doce, de Siemens; Gabriel Lanfranchi, del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec); y Jeremías Aryan, de General Electric .
“Pero no sólo debemos afrontar la inequidad -continuó- sino también la resiliencia, porque también sabemos que en los próximos 50 años la temperatura va a subir dos grados y es vital que pensemos cómo trabajar para ser sustentables”. 
Se estima que para 2050 la población del planeta alcanzará los 9.500 millones de habitantes. Esa perspectiva supone una complicación en la previsión de infraestructura de servicios generales, incluido el transporte, área que exigirá reformas y mejoras continuas. 
Al respecto, el último estudio de la consultora McKinsey relevó que en 2010 se gastaron 6,4 billones de euros -casi 1.000 euros por habitante del planeta- en transporte de personas y mercadería. En tanto, Frost & Sullivan estimó que el costo económico anual de los embotellamientos, sólo en Alemania, ascienda a 17.000 millones de euros. 
“Si hoy vemos una foto de Dubai en 1990 y otra de 2015, la comparación es la de un desierto contra una mega ciudad”, relevó Brinkmann para demostrar las dimensiones del crecimiento. 
“Eso nos lleva a pensar en qué sucederá en los próximos años”, continuó, y señaló que “el codo de la diferencia entre la linealidad y la exponencialidad hace que los cambios que vivimos en los últimos 25 años se van a repetir en la mitad del tiempo pero con el doble de impacto. Por eso pensar en los futuros 50 años es un desafío enorme”.
“Entonces, yo considero que debemos vivir agrupados pero no hacinados. Pensando en 2066 la pregunta es cómo hacemos para que el desarrollo urbano pase a otros lugares y no necesariamente nos agrupe a todos en una misma ciudad”, continuó.
En esa línea, Bruno agregó que “uno de los dilemas que hay que desmontar es que el lago, los árboles y el verde de las afueras es necesariamente más sustentable que el cemento de una esquina céntrica”. 
“Todos los indicadores señalan que la sustentabilidad futura, de cara a 2066, está dada por nosotros viviendo agrupados y que los costos de estiramiento de las infraestructuras son altísimos”, agregó. 
Según el Banco Interamericano de Desarrollo, América Latina y el Caribe es la región en desarrollo con mayor grado de urbanización del planeta. Aquí, el porcentaje de población urbana se duplicó en la segunda mitad del Siglo XX: de 41% en 1959 a 75% en la actualidad. Para 2050, se espera que trepe al 89%. 
En esta línea, se estima que el 55% del PBI regional se produce en los centros urbanos. La contraparte es la sustentabilidad, ya que son las consumidoras de dos tercios de la energía mundial, las generadoras de un 80 por ciento del dióxido de carbono del mundo y responsables del 60 por ciento del agua potable desaprovechada por perdidas en redes de distribución. (Télam)

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