Racing goleó a Vélez

A Racing le bastó con un tiempo y la gran tarde de Marcos Acuña, autor además de dos goles, para vapulear a un Vélez Sarsfield que no sólo no tuvo juego sino también que careció de alma, de actitud para buscar la victoria, primero, y luego para remontar el 3-0 con el que finalmente le ganó la Academia.
La victoria no sólo le sirve a Racing para escalar posiciones en la tabla, sino también le da algo de margen al entrenador Ricardo Zielinski, quien fue sumamente cuestionado por los simpatizantes tras el empate el fin de semana último ante Defensa y Justicia.
La negra tarde que vivió Vélez no concluyó cuando el equipo se retiró del campo de juego, sino que se prolongó fuera de ese lugar. Primero algunos hinchas produjeron destrozos en el hall del club, y otros, ya fuera del Estadio José Amalfitani, pretendieron extender su bronca y resultaron reprimidos por la policía.
No pasaba nada, porque la pelota pasaba de un lado a otro sin rumbo, hasta que, a los 13 minutos, Lisandro López habilitó muy bien al Huevo Acuña, quien ingresó al área y definió con un preciso derechazo cruzado al palo izquierdo de Alan Aguerre.
En ese momento el local no sólo empezó a sufrir la presión que le genera su mal momento futbolístico, sino también la de su público.
Todo eso comenzó a empeorar a los 27, cuando Acuña recibió por derecha, encaró hacia el medio del área, remató, y tras el rebote en un defensor, la pelota volvió a caerle para marcar el 2-0.
Cuatro minutos más tarde se produjo la única ocasión de gol para Vélez en la primera etapa, a través de un remate de Mariano Pavone que Agustín Orión contuvo bien abajo.
A los 38, la figura del encuentro, Acuña, habilitó perfectamente a López con un pase profundo. Licha quebró el offside que intentó aplicar la defensa de Vélez, escapó en soledad, enfrentó a Aguerre, le hizo un sobrero y la empujó de cabeza al gol con el arco vacío.
Ese gol pareció decretar tempranamente el final del encuentro, y desató, definitivamente, la furia de la parcialidad local, la cual estuvo a punto de ver como su equipo sufría el cuarto gol a los 44, cuando Gustavo Bou sorprendió a Maximiliano Caire y sacó un remate que obligo a una importante atajada de Aguerre.
Para la segunda parte Vélez salió con dos modificaciones al menos pensando en descontar y pudo haberlo hecho con dos cabezazos en el primer minuto de juego, pero Orion primero, y la poca puntería de Hernán Barcos después, se lo negaron.
Racing se dedicó a mantener la ventaja sin pasar grandes sobresaltos y, a los 27, inclusive pudo haber aumentado la diferencia con un tiro libre de Bou que se estrelló en el ángulo superior derecho del arco defendido por Aguerre.
Lo que siguió después fue “tiempo muerto”, ya que Racing no intentó atacar con decisión y Vélez no tenía con qué acortar distancias. (DyN)

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