Reactivan la planta de agua pesada que provee a las centrales nucleares

La Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP) de Neuquén será reactivada entre los meses de septiembre y octubre próximos para reponer el stock a las tres centrales nucleares argentinas y para la provisión de la cuarta que será construida por nuestro país (Atucha III), después de permanecer parada por trabajos de mantenimiento y a la espera de definiciones políticas por parte del Gobierno Nacional.
El ministro de Energía de la provincia, Alejandro Nicola, en declaraciones a Télam dijo que “desde principios de año mantuvimos diálogos con el subsecretario de Energía Nuclear, Julián Gadano y hemos trabajado juntos para darle sustentabilidad al funcionamiento de la PIAP a lo largo de los próximos años”.
“El primer análisis que hicimos fue por un lado el financiamiento de la planta y además la necesidad de reponer el stock de las tres centrales nucleares argentinas (Atucha I, Atucha II y Embalse) que tienen un consumo estimado entre el 2 y el 3% por año de agua pesada, indicó.
El titular de la cartera de Energía de Neuquén señaló que “esto da la posibilidad de fabricar para lo que queda de vida útil de las centrales entre 500 a 600 toneladas con lo cual hay un horizonte de trabajo ya que con una sola línea de producción -la PIAP tiene dos- se pueden fabricar 80 toneladas por año”.
Nicola recordó que días pasados el Gobierno Nacional presentó el Plan Nuclear donde se incluyen la cuarta y la quinta central nuclear, si bien esta última será con una tecnología diferente.
El ministro neuquino estimó que la puesta en marcha de la producción se concretará entre los meses de septiembre y octubre próximos y dijo que “tomando en consideración la construcción de una nueva central que va a requerir 500 a 600 toneladas de agua pesada y otro tanto que hay que fabricar para stock, tenemos un horizonte de por lo menos 10 años de funcionamiento de la PIAP en las actuales condiciones”.
Al mismo tiempo anticipó que hay negociaciones en marcha para producir 13 toneladas más destinadas a la exportación con lo que “se abre la posibilidad de garantizar trabajo por unos cuantos años”.
El funcionario neuquino destacó que “el funcionamiento de la PIAP está asociado a generar agua pesada que es para el sistema nuclear y el costo de producción y el costo de funcionamiento de la planta tiene que estar sustentado por el costo de la energía eléctrica que venden esas centrales nucleares”.
“Esta decisión da previsibilidad y hay que buscar alternativas a lo largo de los años para ver la continuidad que pueda tener más allá de los 10 o 15 años que hoy con estas definiciones que son del Gobierno Nacional, de política nacional tenemos”, aseguró.
Nicola hizo referencia a que “con estas definiciones se garantiza no sólo el funcionamiento de la planta sino también el mantenimiento de 400 empleados que trabajan en la PIAP que tienen un horizonte de más de 10 años de trabajo continuo”.
La Planta de Agua Pesada de Arroyito, ubicada a orillas del Río Limay, a una distancia de 50 kilómetros al oeste de la ciudad de Neuquén, depende de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y es operada por la Empresa Neuquina de Servicios de Ingeniería S.E. (ENSI). (Télam)