Cubas renunció como juez federal y negó presiones

LA CAMARA CUESTIONO SU PAPEL EN LA CAUSA DE LAS URNAS DE LA MARUJA

El juez federal subrogante Facundo Cubas no seguirá ejerciendo la magistratura. Así lo confirmó ayer él mismo a este diario. Presentó formalmente su renuncia luego de ejercer durante un año en los tribunales federales de esta capital pampeana. En diálogo con este diario, el magistrado aseguró que en ningún momento de su gestión recibió presiones de la Casa Rosada.
“A la presentación la hice ante la Presidencia del Consejo de la Magistratura de la Nación”, manifestó Cubas a LA ARENA, agregando que la dimisión está relacionada “por cuestiones personales”. Además, el funcionario dijo: “Me voy contento por este tiempo que me tocó compartir con la gente del tribunal que es muy eficiente, buena, trabajamos muy cómodos realmente, siempre con el mejor trato”.

Jubilado.
En rigor, la carrera judicial de Cubas ya había finalizado, pues ya estaba jubilado. Sin embargo, las dificultades que encontró la Corte para cubrir vacantes en distintos juzgados federales del país, hizo que tuviera que echar mano a ex magistrados, ya jubilados, para cubrir esos puestos. El juez tiene una trayectoria de más de 40 años y, a pesar de su renuncia, le dijo a este diario que puede “colaborar en cualquier lugar”. Agregó, además, que por cuestiones familiares podría trasladar su residencia a la capital pampeana.
El abogado tuvo que afrontar durante su subrogancia en la ciudad dos causas con trascendencia mediática: una de ellas es la que tiene como procesado al profesor universitario Aníbal Prina, quien fue acusado de tener participación en el escrache a huevazos que sufrió el presidente Mauricio Macri durante su visita de este año a Santa Rosa, en plena campaña electoral para las legislativas nacionales.
Sobre esa causa, el letrado manifestó que “tengo la tranquilidad de haber actuado correctamente” y aclaró que “nunca recibí ninguna presión (desde el gobierno nacional), nadie me llamó ni tuve la necesidad de recurrir a nadie. Todo pasó con normalidad”.

Causas calientes.
Cubas también interino en la denuncia electoral presentada por los apoderados de Cambiemos mientras se sustanciaba el escrutinio definitivo. La elección en La Pampa fue tan pareja que el PJ terminó imponiéndose a Cambiemos por solo 76 votos. En el marco de una contienda muy reñida, pero fuera de los términos establecidos por el Código Nacional Electoral, el frente opositor denunció irregularidades (votos marcados) en cuatro mesas de La Maruja y reclamó la apertura de las urnas.
Cubas y el resto de los integrantes de la Junta Electoral rechazaron el planteo, posición que fue confirmada por la Cámara Nacional Electoral (CNE) y también por la Corte Suprema de Justicia de la Nación (ver página 10). Pero el magistrado recibió una reprimenda de la CNE, porque también intervino en el caso como juez federal del fuero penal, pues tomó una decisión sobre el expediente antes de excusarse por haber opinado como integrante de la Junta. Los camaristas, de hecho, pidieron al Consejo de la Magistratura que analizaran su actuación para determinar si correspondía alguna sanción.

Tranquilidad.
“Uno no puede estar eligiendo en qué causas actuar, no me afectaron de ninguna forma porque siempre trabajo pensando en que hago lo que corresponde. No estoy acá para dejar contento a nadie, sino para brindar el servicio de justicia”, dijo ayer Cubas.
Siguiendo en esa línea, Cubas, quien está jubilado como juez nacional de Primera Instancia en lo Criminal de Instrucción 59, declaró: “Tengo la tranquilidad de haber actuado correctamente en todos los casos”.
De esa forma, el abogado ocupó el cargo durante un año, un lugar donde ya hace varios años en el que no hay juez titular. En su momento, llegó desde Buenos Aires para reemplazar a Luis Salas, quien también fue subrogante durante algunos meses.
Por otro lado, Cubas también quedará en la memoria de la prensa pampeana ya que fue el juez que prohibió a los periodistas estar en las escuelas el día de las elecciones en las PASO y las legislativas de octubre pasado, algo que sucedió por primera vez desde el retorno de la democracia en la provincia. El argumento que utilizó fue por “respeto a la privacidad” de los votantes.