River le ganó a Tigre

Un triunfo de River Plate como visitante de Tigre por 2 a 0 que valió en la noche de este domingo mucho más que tres puntos, ya que le sirvió no solamente para meterse en zona de clasificación a la Copa Libertadores 2018 sino que además consolidó en un reducto difícil el estilo de juego que le está insuflando su entrenador, Marcelo Gallardo.
River manejó la pelota desde el comienzo, pero el desarrollo tuvo mucha velocidad en la transición por lo que propuso el equipo de Victoria, un golpe por golpe que paró a ambos sobre la cornisa.
Dentro de ese frenesí era Ignacio Fernández el que proponía una pausa en el juego para contener el vértigo de su adversario y de paso ordenar a los suyos.
Pero en el arranque del segundo tiempo fue Tigre el que salió a presionar alto y por un cuarto de hora se vio por momentos desbordado, pero cuando peor estaba el visitante logró ponerse en ventaja.
De un centro cruzado y dos fallas consecutivas de los laterales Diego Sosa y Martín Galmarini llegó por atrás Sebastián Driussi para vulnerar a Nelson Ibáñez con un zurdazo bajo y cruzado.
Fue el duodécimo gol de Driussi, que encabeza la tabla de anotadores junto al boquense Darío Benedetto, en una puja que no es tan pareja en la lucha por el título, en la que los ‘xeneizes’ aventajan a los ‘millonarios’, que hoy llegaron al cuarto puesto, por seis unidades.
Pero Tigre no iba a caerse en su búsqueda y en dos ocasiones llegó hasta la red del arco defendido por Augusto Batalla a través de Diego ‘Cachete’ Morales, pero en ambas ocasiones el árbitro Jorge Baliño los anuló por presuntas posiciones adelantadas del goleador, aunque en la segunda instancia estaba habilitado.
Pese a esto el conjunto dirigido por Facundo Sava, que el miércoles completará los 67 minutos pendientes ante Racing Club que se postergó por lluvia (empatan 1 a 1), no bajó los brazos hasta los 36 minutos.
Es que en ese preciso instante el uruguayo Rodrigo Mora, que había ingresado justamente por el goleador Driussi, recibió una habilitación después de una buena gestión individual de otro jugador de refresco como el pibe Exequiel Palacios y con un potente derechazo clavó el balón contra el ángulo superior derecho del arco tigrense.