Robó con un arma de juguete y va preso

El juez de audiencia, Carlos Alberto Besi, a través de un juicio abreviado, condenó este viernes a Ricardo Daniel San Martino a dos años y cuatro meses de prisión de cumplimiento efectivo, por ser autor material y penalmente responsable del delito de robo agravado por el uso de arma de utilería en grado de tentativa (artículos 166 inciso 2°, primer supuesto, y último párrafo, segundo apartado, y 164 del Código Penal), manteniendo su condición de reincidente, según fuentes judiciales.
A su vez le unificó esa sanción con otra anterior a seis meses de cumplimiento efectivo, en una pena única a dos años y cuatro meses de cumplimiento efectivo, le mantuvo la prisión preventiva hasta tanto el fallo quede firme y una vez que ello ocurra solicitó que sea alojado en dependencias del Servicio Penitenciario Federal.
El 9 de mayo pasado, el propio Besi, en otro abreviado, había condenado a San Martino, de 34 años, a seis meses de cumplimiento efectivo por el delito de robo simple, en concurso real con hurto simple, en calidad de autor, por haber sustraído una bicicleta sin ejercer fuerza y por robarle un celular y 1.000 pesos a una mujer que esperaba el colectivo, en Circunvalación y Corona Martínez, intimándola con que recién había escapado de la cárcel y que tenía un arma en el bolsillo.
El abreviado para que reciba dos años y cuatro meses de prisión fue acordado entre el fiscal Carlos Ordas, la defensora oficial Paula Arrigone y el propio imputado, un lavacoches de 34 años que admitió la autoría del hecho, que registra antecedentes penales y que permanece detenido en la Seccional Tercera. Al momento de cometer el delito gozaba del beneficio de la libertad asistida.
El legajo se tramitó a través del procedimiento de juicio directo ya que el acusado fue detenido in fraganti y derivó en el abreviado. Quedó probado que San Martino, el 10 de este mes a la noche, interceptó a un hombre en José Luro y México, “y tras mostrarle el arma que tenía en la cintura, le manifestó ‘dame el reloj y toda la plata que estoy enfierrado’, a lo que la víctima le sujetó una mano, lo empujó y salió corriendo”. La víctima llamó al 101 e inmediatamente una patrulla policial detuvo al imputado en las cercanías del lugar con un arma, que terminó siendo de juguete.
“En base a lo expuesto y al análisis probatorio, se desprende que hubo por parte de San Martino una intención manifiesta de apoderarse de bienes ajenos (dolo), con un comienzo de ejecución y la falta de consumación por circunstancias ajenas a su voluntad”, sostuvo Besi en el fallo.

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