Salió a la venta el primer auto inteligente fabricado en Argentina

Tras realizar una inversión de 750 millones de dólares para modernizar su fábrica de General Alvear, en Santa Fe, la empresa General Motors presentó en Bariloche su Chevrolet Cruze II, el primer auto inteligente nacional que “viene a revolucionar la industria automotriz” por su “conectividad total”, explicó en diálogo con Télam, Daniel Serrot, gerente de OnStar, un sistema que integra la tecnología vehícular con con el uso de la red de telefonía móvil.
Este auto combina la red celular -integrada en el vehículo- con un sistema de GPS, con lo que la tecnología de abordo identifica la información del coche y los comandos solicitados por el conductor, datos que envía a una central de asistentes disponibles las 24 horas.
“La hiperconectividad en la que vivimos ahora pasa al auto”, graficó Serrot, y explicó que no se trata sólo de datos que se transmiten desde el auto a los servidores (Internet de las cosas) sino “de una tecnología de avanzada y de uso muy simple, que brinda conectividad total y asistencia en el manejo, con un contacto humano. Siempre hay alguien que te puede asistir, tanto para cuestiones cotidianas como para seguridad y emergencia”, afirmó.

Apretar un botón.
Entre otras cosas esto significa que, por ejemplo, con sólo apretar un botón se entabla una conversación con un asistente disponible para consultas varias, como averiguar la ubicación de restaurantes cercanos, conocer el pronóstico del clima, los horarios de un partido de fútbol, reservar un hotel o cualquier otra acción de conserjería.
En todo este proceso el conductor no tiene la necesidad de quitar la vista de la ruta, según pudo constatar Télam al conducir el vehículo. En tanto, del otro lado de la línea el asistente utiliza una plataforma que combina sistemas especializadas -en restaurantes, hoteles, deportes, reservas, etcétera- para acceder a la información y brindársela al cliente.
La comunicación con el centro de atención puede entablarse tanto de forma telefónica como a través de una aplicación para smartphone o un botón ubicado en el panel central del techo.
Este último recurso evita distracciones al conducir: “Lo que hace es facilitar el manejo porque en lugar de estar viendo una pantalla, lo que hacés es apretar un botón y hablar con un asesor. Ayuda a que sea más seguro tu andar”, describió Serrot.
“Estamos en una nueva era: tanto se habla de Internet de las cosas, de máquinas inteligentes hablando con máquinas inteligentes…y ahora tenemos un auto con inteligencia que está hablando con tu smartphone. (A través de este), por ejemplo, podés trabar y destrabar las puertas desde cualquier lugar, activar luces y bocinas para ubicar el auto o directamente localizarlo”, sostuvo el gerente.
Además de la conectividad y la conserjería, un pilar de este sistema es la gestión de emergencias. Por ejemplo, cuando a raíz de choque se activan los airbags, los sensores del auto mandan de forma automática una señal al centro de asistencia, desde donde intentan comunicarse con el dueño del auto. Si este no responde, se contacta a los servicios públicos de emergencia (bomberos, ambulancia o policía) para que se acerquen al lugar en el que está el auto. También destacan varias funciones de seguridad, como la posibilidad apretar un botón desde la aplicación móvil para que el auto disminuya de forma progresiva la velocidad hasta apagar el motor (útil en caso de robo), o sensores ubicados “en puntos estratégicos” para detectar posibles intrusiones en su vehículo, que al activarse alertan automáticamente al centro de asistencia.
Entre otros detalles, este auto inteligente tiene sensores que detectan cuando el coche se sale del carril y lo vuelve a acomodar con un leve giro del volante; permite establecer una velocidad máxima y recibir un alerta en el teléfono cuando aquella se supere (útil en caso de, por ejemplo, prestarle el auto a los hijos); o indicar una dirección de destino antes de subirse al auto -a través de la aplicación móvil- que se carga en el mapa integrado cuando el auto se prende.

Red de telefonía móvil.
Una de las limitaciones de OnStar es la cobertura de la red de telefonía móvil en el territorio argentino: al usar la red celular, en los lugares en los que no hay señal el sistema no funciona.
Durante el primer año tras la compra del auto el servicio de OnStar es gratuito, y luego se cobrará por su uso una cuota mensual cuyo valor aún no está determinado, según coincidieron fuentes de Chevrolet consultadas por Télam.
Parte de esta tecnología “tiene 20 años de existencia en el mundo, con presencia en Norteamérica, Europa y China”, informó Serrot, y explicó que a nivel global la empresa cuenta “con mas de 7 millones de autos conectados”, lo que los convierte en “el líder mundial en conectividad vehicular”.
El software que utiliza este auto está desarrollado en el exterior, al igual que la aplicación móvil, aunque los vehículos son de industria nacional.
La planta de General Alvear es una de las cuatro que fabrican este vehículo alrededor del mundo -las otras tres están en Corea, Estados Unidos y México- como parte de una plataforma global, y además del mercado local, en donde tiene un precio de 390.000 pesos, el auto se exportará a Uruguay, Paraguay, Colombia, Chile y Brasil. (Télam)