Samsung cambiará los Galaxy Note 7 por los S7 o devolverá el dinero

Samsung ofrecerá a los propietarios del Galaxy Note7 -cuya fabricación fue hoy definitivamente suspendida a raíz de los reiterados casos de equipos incendiados- la posibilidad de cambiar ese modelo por el Galaxy S7 u obtener de vuelta el dinero de la compra, según anunció, aunque aún no está claro qué sucederá en Argentina, donde ese teléfono no llegó a salir a la venta.
A través de un comunicado publicado en su sitio web, la empresa surcoerana indicó que los propietarios de ese modelo de “phablet” pueden o bien “cambiar su Galaxy Note7 por un Galaxy S7 o Galaxy S7 edge, y reemplazar cualquier accesorio específico del Galaxy Note7 por un reembolso por la diferencia de precio entre los dispositivos” o “contactar con sus puntos de venta para obtener un reembolso total”.
Si bien esta medida está apuntada al mercado estadounidense, el diario español El País informó citando fuentes de Samsung que la empresa “se ha comprometido a devolver el dinero a los compradores de los 2.5 millones de unidades que se han vendido en todo el mundo o a cambiar el terminal por otro de un valor similar”.
El procedimiento, según informó la agencia EFE, estará listo en cuestión de días, para que los clientes conozcan los trámites a seguir para devolver el aparato. En tanto, aún no está claro qué sucederá con los propietarios de esos teléfonos que vivan en la Argentina, ya que en el país el modelo no llegó a salir a la venta. Sin embargo, cuando en septiembre Samsung comenzó su programa para reemplazar los Note 7 defectuosos por equipos nuevos, la sucursal argentina de la empresa anunció que a quienes contaran con esos equipos se los cambiarían por el Galaxy S7 edge.

Caída de sus acciones.
El anuncio, que hizo caer a las acciones de la empresa un 8.04 por ciento en la Bolsa de Seúl, podría reportarle al mayor fabricante mundial de teléfonos pérdidas de hasta 17.000 millones de dólares, según informó la agencia EFE.
“Aquellos consumidores que tengan o bien un Galaxy Note 7 original o bien un dispositivo de reemplazo deberían apagarlos y dejar de utilizar los terminales”, informó hoy Samsung en un escueto comunicado.
La decisión llegó horas después que la compañía anunciara que congelaba las ventas de estos teléfonos y pidiera no usarlos, luego de que en la última semana varios smartphones que Samsung había entregado como reemplazo de los primeros aparatos defectuosos también se habían incendiado. Por esta cancelación definitiva de la producción del Galaxy Note 7 se calcula que Samsung podría dejar de vender alrededor de 20 millones de teléfonos previstos inicialmente, lo que le supondría dejar de ingresar hasta 17.000 millones de dólares, analizó la agencia española.
La crisis del Galaxy Note 7 comenzó apenas unos días después de que Samsung comenzara a vender el 19 de agosto este “phablet”, cuyo objetivo era instaurarse como producto de bandera y a hacer frente al nuevo iPhone 7.
La compañía comenzó a recibir desde distintos puntos del globo un volumen creciente de reportes de móviles que se incendiaban durante el proceso de carga hasta que el 2 de septiembre, cuando el número de casos ya superaba la treintena, decidió anunciar una retirada sin precedentes del producto.
Al mismo tiempo apostó por ofrecer a los consumidores afectados el reemplazo de estas unidades (en total, unos 2.5 millones que habían sido vendidas en todo el mundo) por nuevos teléfonos del mismo modelo que, aseguraba, no sufrirían estos problemas con sus baterías de ion-litio. Pero, con este proceso de recambio aún comenzando, la compañía volvió otra vez a recibir la semana pasada notificaciones de incendios en los nuevos Galaxy Note 7 distribuidos para sustituir a las unidades defectuosas.
Al menos ocho de estos teléfonos entregados como reemplazo a clientes de Corea del Sur, Taiwán o Estados Unidos se prendieron fuego y, según informaron medios locales, algunos lo hicieron cuando ni siquiera estaban conectados a la red eléctrica para recargar sus baterías.

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