Se entregó el presunto instigador del crimen de Balbo

La sociedad cordobesa, en particular la relacionada al ambiente futbolístico, está conmocionada y muestra un gran repudio por la muerte de Emanuel Balbo, quien fue brutalmente golpeado por simpatizantes de Belgrano de Córdoba y arrojado al vacío por donde se ingresa a una tribuna del estadio Mario Kempes el sábado último mientras se jugaba el clásico ante Talleres, hecho por el que hay cinco detenidos.
Este lunes se entregó a la justicia Oscar “Sapo” Gómez, quien está acusado de ser el instigador para que ataquen en masa a Balbo, tildándolo como hincha de Talleres, lo que desató la furia de varios simpatizantes “celestes” que derivó en una golpiza y en la trágica caída de la víctima, como lo muestran imágenes de video y fotos que circulan por los medios.
La fiscal penal de Córdoba, Liliana Sánchez, que lleva adelante la investigación judicial de lo ocurrido el fin de semana, informó que además quedaron detenidos Matías Oliva y su padre Cristián Oliva, Raúl Vergara y Carlos Robledo.
Estas cuatro personas quedaron imputadas de “homicidio agravado por la ley de espectáculos deportivos”, mientras tanto “se siguen analizando los videos para tratar de determinar si hay más involucrados”.
La fiscal Sánchez detalló que el inicio de la discusión, que se desató en el entretiempo del clásico cordobés, está vinculada a un hecho que ocurrió en el 2012, cuando Gómez supuestamente corría una picada y arrolló a Mauricio Balbo (14), hermano de Emanuel, y le causó la muerte junto a otro chico cuando transitaban en una motocicleta. Esa causa es por “homicidio culposo” y está para elevación a juicio.
Por su parte, la abogada Mónica Pico declaró la inocencia de su defendido “Sapo” Gómez, y afirmó en declaraciones a medios locales: “Mi cliente es absolutamente inocente, no se lo ve en ninguno de los videos”.
La detención de Gómez llegó esta tarde, a pesar de que la justicia había labrado un pedido de captura a primera hora del día. El acusado no se entregaba hasta tanto su abogada no le diera garantías. Entre estos pedidos figuraba ser derivado directamente a la cárcel de Bouwer, solicitud que fue aceptada por la justicia, y en ese penal pasará la noche.