Se terminó el sueño mundialista de Los Gladiadores

Debía ganar, y hacerlo por cuatro goles de diferencia, pero Argentina cayó este miércoles ante los Faraones egipcios (31-26) y dijo adiós matemáticamente a toda opción de pasar a octavos del Mundial de balonmano, cuando le resta un partido ante Barein.
Los dirigidos por Eduardo Gallardo, que perdieron los cuatro partidos que jugaron, fueron siempre por detrás en el marcador, salvo cuando Federico Fernández y Sebastián Simonet llevaron el marcador del 3-1 al 3-3, y los posteriores 4-4 y 5- 5, pero fue sólo un espejismo y Argentina llegó al final de los primeros 30 minutos con una desventaja de tres goles (10-13).
Egipto presentaba en las tres primeras fechas uno de los mejores porcentajes de acierto del torneo, con 81 goles de 127 lanzamientos, y volvió a hacer gala de su efectividad este miércoles. Unas cifras que contrastan con las de los Gladiadores, con sólo 56 goles de 123 lanzamientos en lo tres primeros partidos del Mundial.
“Sabíamos que teníamos que sacar una diferencia de gol bastante amplia, de cuatro goles. Jugamos bien, pero tuvimos muchos fallos en la definición como en todo el campeonato”, afirmó el seleccionador Gallardo.