Encuentro Internacional de Cetrería en Colonia Barón

El IV Encuentro Internacional de Cetrería de la Argentina se llevará a cabo desde mañana y hasta el domingo en Colonia Barón. Confirmaron su presencia cetreros de Brasil, Chile y Paraguay, de varias provincias del país y pampeanos. Se aguardan más extranjeros.
El evento es organizado por los cetreros baronenses Alicia Di Cola y Arturo Solaro, y será fiscalizado por la Dirección de Recursos Naturales. Cuenta con el auspicio de la Secretaría de Turismo y el municipio.
La cetrería es un arte milenario de caza, tuvo sus orígenes en Asia y Medio Oriente, se cree que hace unos 4.000 años, y consiste en la captura de presas salvajes en su ambiente natural utilizando aves rapaces entrenadas como halcones, parabuteos y águilas. Esta actividad fue reconocida por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Actividades.
La apertura del Cuarto Encuentro Internacional se realizará mañana, a las 10, en el SUM municipal y estará a cargo de la intendenta local, Sonia Luengo, y autoridades provinciales. Dos horas antes, los cetreros deberán inscribirse y se les entregará una tarjeta con sus datos personales y un permiso de caza para poder circular por los lugares indicados.
A las 11, el público podrá acercarse a la cancha del Club Cultura Integral para observar una demostración de vuelo de un Halcón Aplomado, que es un ave rapaz pampeana, persiguiendo un señuelo, que será un pedazo de cuero en movimiento. En el mismo predio, los parabuteos (gavilanes) y águilas volarán al señuelo de liebre. Los cetreros usan un guante para que sus manos no se lastimen con las garras cuando toman el ave y ésta tenga un cómodo soporte desde donde emprender vuelo.
A las 15, los cetreros tendrán salidas de campo con un guía, para que sus aves hagan vuelos altos y bajos, destacándose en el cielo el halcón peregrino, que cuando se lanza en picada a buscar su presa alcanza una velocidad de 150 km/h. Este espectáculo será abierto al público al día siguiente con el vuelo, además, de parabuteos y águilas. La primera jornada culminará a 19 con un conferencia abierta y charla-debate sobre “Investigación y conservación de aves rapaces en Argentina”, a cargo de especialistas de la UNLPam.

Fin de semana.
El sábado comenzarán las competencias de parabuteos y águilas al señuelo, podrán cazar las especies permitidas por el reglamento de Caza Menor de la Provincia, entre ellas, perdices y liebres.
El domingo, los practicantes de la cetrería saldrán nuevamente a los predios rurales con sus aves para después retornar a sus lugares de origen. Los organizadores exhibirán dos águilas moras, que fueron rehabilitadas por ellos a pedido de la Secretaría de Recursos Naturales. Una fue entrenada para la caza y la otra, si bien está recuperada, no puede volar porque cuando la recibieron tenía un tiro en un ala.

 

Información relacionada:

Según Wikipedia, la cetrería es la actividad de cazar con aves rapaces, especialmente con halcones, azores y otras aves de presa para la captura de especies de volatería o de tierra. Biológicamente se trata de una simbiosis entre hombre y animal, una relación en la que ambas especies se benefician. Uno de sus mayores expertos mundiales, Félix Rodríguez de la Fuente, la definió como «la primera vez en que el hombre no sometió al animal al yugo y al látigo». El humano captura y liga al ave de presa al propio hombre, por reflejos condicionados, y la entrena en la caza y en la fidelidad. Su pájaro captura entonces otras aves o cualquier otro tipo de presa, generalmente cuadrúpedos pequeños o medianos (conejos, liebres). La cetrería fue una práctica muy extendida en la Edad Media, ligada a la nobleza y a los potentados. Acabó decayendo por el progreso de las armas de fuego y la mayor vistosidad y festividad que se podía ofrecer con las partidas de caza mayor, especialmente la montería. El 16 de noviembre de 2010, la Unesco la declaró Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad

Los orígenes de la cetrería son muy antiguos. Es posible que se haya descubierto en China, ya que existen muchas referencias sobre la práctica de la cetrería antes de Cristo en diversos textos chinos.

En Oriente, hogar de los mongoles nómadas descendientes de Gengis Khan es una práctica bastante frecuente aún hoy en día, y es el método de subsistencia de parte de la población nómada. Para cazar montados a caballo y con el equipo adecuado entrenan principalmente a águilas que cazan después de que estos han comido y están demasiado cansados para volar, echándoles una red encima confeccionada por ellos mismos.

A continuación proceden a llevar la nueva rapaz al ger (tienda) para mantenerla durante un mes en su interior para que se adapte a tacto, sonidos y los movimientos que hacemos los humanos. Las dos o tres semanas siguientes la llevarán sobre su puño, enseñándole a mantener el equilibrio a galope y a no debatirse en el guante, y acabado esto le enseñarán la tarea más importante: regresar al llamado del cetrero.