Según el Indec, el empleo en La Pampa creció el 4,4 % durante el primer semestre

Mientras el primer semestre de gobierno macrista dejó el triste récord de más de 118.000 puestos de trabajo perdidos a nivel nacional, en La Pampa la situación fue otra. No solo no se perdieron empleos, sino que se generaron nuevos. De hecho, de las cuatro provincias que lograron escapar a la tendencia nacional, es la que mejor desempeño tuvo.
La novedad se conoció ayer a través de la página oficial del Indec, en el desglose de los cuadros estadísticos dados a conocer el viernes sobre la situación del empleo en nuestro país durante el primer semestre del año. El dato sobre el desempeño pampeano había pasado desapercibido ante el impacto mediático de los 118.000 puestos perdidos por la economía formal en tan poco tiempo, y las más de 6.100 empresas, pymes en su mayoría, que cerraron sus puertas.
“Analizando la información de puestos de trabajo a nivel provincial, se observa que durante el segundo trimestre de 2016, las provincias con mayores tasas de crecimiento fueron: La Pampa, donde los puestos de trabajo se incrementaron 4,4%”, dice el breve texto que acompaña cada uno de los cuadros estadísticos, en este caso el referido al desglose del empleo por provincia. Después de La Pampa, las provincias que también crecieron en generación de empleo fueron Tucumán y Corrientes, las cuales verificaron subas de 1,5% y 0,6%, respectivamente, detalló Indec.
El resto de las provincias argentinas perdió puestos de trabajo desde enero hasta fines de junio. La ” mayor contracción”, así lo presentó el Indec, en la cantidad de puestos de trabajo ocurrió en Catamarca (–9,6%), La Rioja (–8,2%), Santa Cruz (–7,9%) y San Luis (–6,6%).

Un combo destructivo.
El informe dado a conocer el viernes por el Indec, elaborado con los nuevos parámetros de ese organismo, dejó en claro el impacto social y económico de la gestión macrista: menos empleo y menos empresas.
El lapso analizado corresponde al primer semestre del año, que coincide con los primeros seis meses completos de gobierno del presidente Mauricio Macri. Sus políticas ortodoxas y neoliberales implementadas desde el 10 de diciembre de 2015 ya provocaron la destrucción de 118.079 empleos formales y el cierre 6.129 empresas privadas.
Si a ello se suman los 80.000 puestos que se habrían perdido de la economía informal –aquella no registrada por los organismos de recaudación fiscal y de la seguridad social– el número final se acerca a los 80.000 trabajadores en la calle.
Las empresas que cerraron sus puertas son mayormente pequeñas y medianas empresas que atendían el consumo interno. La pérdida de rentabilidad, la caída de la actividad económica, junto con el notorio incremento de los servicios básicos como electricidad y gas natural, llevaron esas firmas a una situación de ahogo y el posterior cierre.
En estos seis meses, quienes si mejoraron su posición fueron las compañías mineras y petroleras, los servicios de salud y, principalmente, la intermediación financiera.

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