Según los especialistas, las personas con asma pueden hacer una vida normal

“Cuando hablamos de asma en realidad más que de prevención nos referimos a control y a evitar los factores que desencadenan las crisis”, indicó a Télam Gloria Aperlbaum, médica del Servicio de Neumonología del hospital de Clínicas. Entre los factores desencadenantes, la neumonóloga mencionó en primer lugar al cigarrillo, “primera causa de desencadena las crisis a quienes tenían la predisposición genética, al tiempo que genera formas más severas de la enfermedad. También sucede con los niños que tienen predisposición y sus padres son fumadores”.
El asma es una enfermedad inflamatoria crónica de la vía respiratoria (bronquios), caracterizada por ataques recurrentes de tos, sensación de falta de aire y sibilancias (silbidos en el pecho), que varían en severidad y frecuencia. “No se trata sólo del broncoespasmo (cierre del bronquio), sino que también implica un aumento de la mucosidad, un engrosamiento de la membrana basal, una hipertrofia muscular, etcétera”, sostuvo.
Según la especialista, el “90 por ciento del asma aparece en la primera infancia, y en un 50 por ciento de estos casos, los síntomas desaparecen con la pubertad pero la carga queda latente, por lo que en la adultez pueden reaparecer”.

Millones.
Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud, hay actualmente 300 millones de personas con asma, cifra que constituye a esta enfermedad crónica en una de las más frecuentes y la más prevalente en los niños.
“En Argentina, según el estudio ISAAC (International Study of Asthma and Allergies in Childhood) fase III, la prevalencia del asma en los niños y adolescentes es del 15 por ciento aproximadamente”, señaló por su parte Gabriel Gattolin, director del Comité de Asma y Vías Aéreas Inferiores de la AAAeIC (Asociación Argentina de Alergia e Inmunologí­a Clí­nica). Y detalló que “según un trabajo realizado en 2015 por el Ministerio de Salud de la Nación, la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR), el instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias Coni y AAAeIC, la prevalencia de asma en personas de 20 a 44 años es del 6 por ciento”.

Mortalidad.
La mortalidad por asma disminuyó en las últimas tres décadas; no obstante, según la OMS, en 2005 fallecieron 255.000 personas por esa causa y en Argentina mueren unas 400 personas al año.”Estas muertes son completamente evitables. Esto nos marca que debemos hacer más esfuerzos para lograr el objetivo que es el control de la enfermedad”, indicó René Baillieau, presidente de la AAAeIC.
En este sentido, el especialista explicó que “a menudo el asma no se diagnostica correctamente ni recibe el tratamiento adecuado, creando así una importante carga para los pacientes y sus familiares, pudiendo limitar la actividad física e intelectual y deteriorar la calidad de vida. Realizar un diagnóstico oportuno es el primer paso. A partir de allí existen numerosos tratamientos como corticoides inhalados, antileoucotrienos orales y otras opciones que permiten lograr un funcionamiento lo más normal posible del bronquio”, describió Aperlbaum. Y continuó: “Existen muchos mitos, como que los tratamientos inhalados pueden afectar al corazón, pero esto no es así; tampoco afectan los medicamentos inhalados denominados de rescate, como el salbutamol. Otro mito es que las personas con asma no pueden hacer actividad física. Esto es falso también, si la persona está en tratamiento con su asma controlada, no sólo puede sino que es recomendable que realice actividad física, lo que la ayudará para mejorar su calidad de vida”, sostuvo. Y añadió: “Si bien cada situación es particular, más allá del tratamiento existen algunas recomendaciones que brindamos para las personas con asma, como evitar el polvo doméstico eliminando alfombras y lavando cortinas y acolchados con frecuencia; no fumar; estar atentos si la presencia de animales desencadenan crisis y en ese caso evitarlos, entre otras medidas”, concluyó. (Télam)