Sylvia Zabzuk cantó en Perú, Chile y Rusia

Sylvia Zabzuk , la cantante y guitarrista misionera que ya fue adoptada por los pampeanos hace tiempo, charló con LA ARENA para repasar sus actividades del 2016. Consideró que “lo más interesante en lo artístico es esta confirmación en lo íntimo, de que lo colectivo está tomando una fuerza y una jerarquía, en nuestra sociedad y en el mundo, como nunca antes”. Con esto hablaba del movimiento colectivo Mujertrova, nacido hace 4 años de la mano de dos cantautoras de Buenos Aires, Alejandra Rabinovich y Paula Ferré.
“Simplemente se preguntaron ‘cuántas más habrá como nosotras que cantamos, tocamos y que estamos comprometidas con un quehacer social’. Esa pregunta que lanzaron ellas en las redes terminó en el primer año con 10 trovadoras, y ahora somos 40 de todo el país y de otros países de Sudamérica”, explicó. Esta red de cantoras comprometidas con “la verdad y la belleza” continúa creciendo y profundizándose cada vez más.
El último encuentro fue en septiembre en Buenos Aires, al que se sumó la pampeana Laura Quintero; y al que también se le añadieron talleres. “Estuvimos en Villa Palito, en un centro comunitario. Hubo talleres de composición de canciones, canto grupal, canto con caja y taller para niños”, detalló Sylvia.
En Santa Rosa se realizó el primer encuentro de Mujertrova en marzo, en el cual participaron 9 trovadoras que presentaron su música en el Aula Magna de la UNLPam y en General Pico.
“No es lo mismo escuchar música y disfrutar, como hacer música, involucrar cuerpo, mente, espíritu y emociones en tocar un tambor, en hacer danza o en hacer canto colectivo o individual. Pasan otras cosas; cuando uno toma esas herramientas y las hace propias, hay un proceso de sanación personal y por lo tanto comunitario que se empieza a activar”, describió la cantante.

Canto viajero.
Por otra parte, Sylvia tuvo la oportunidad de viajar con su música a Perú, Chile, Rusia y Bielorrusia. En Chile estuvo en un encuentro que generó una mujer trovadora chilena.
“Eramos una uruguaya, dos argentinas, la chilena, una norteamericana, que es una activista social tremenda, que pedía disculpas por la elección que habían hecho, por el presidente Trump”, contó Zabzuk sorprendida.
“En esos días también murió Fidel. Fuimos a la embajada ahí en Chile a acompañar a la gente, me sentí protagonista de un momento histórico mundial”.
La artista describió a las trovadoras del colectivo como “mujeres que ven, y cantan lo que ven, desde la sensibilidad femenina”. Luego, en Perú, cantó con una cantante limeña llamada Miriam Quiñones y después en algunos lugares de Cusco.

Generaciones.
La experiencia del 2016 más fuerte para Sylvia, fue sin dudas su cuarto viaje a Rusia, de donde vienen todas, absolutamente todas, sus raíces. “En Rusia fue impresionante porque fui a acompañar a mi madre que presentaba sus dos libros. El que escribió sobre mis raíces paternas y el que escribió sobre mis raíces maternas. Para ella han sido 30 años de hacer puente entre Rusia y Argentina. Porque ella ha ido a llevar argentinos allá, a que den charlas y demás, o traer rusos a que den clases de ballet, de coro, y todo lo hizo por su propio esfuerzo”.
La madre de Sylvia, Zenona Zabczuk, que actualmente vive en Misiones, festejó sus 80 años en Rusia, y sus parientes músicos le regalaron una serenata.
“Canté con ella, hice traducir una de mis canciones al ruso entonces canté en ruso también. Eso fue muy hermoso. Fue muy fuerte porque yo tengo sangre rusa y bielorrusa por todas las vertientes”.

Docencia sanadora.
Por otra parte, la artista continúa con sus clases particulares y grupales de canto, tanto en el ámbito privado de su casa, como en el espacio público que generó a modo de taller en el hospital Evita de Santa Rosa. “Lo que noto tanto en el hospital como en mi casa es la necesidad que tiene la gente de reencontrarse consigo mismo, de hacerse cargo de quien es y de su sanación personal”, concluyó la cantante que este año pretende gestionar un nuevo encuentro de trovadoras y continuar con la docencia.