Taco Marín resaltó la marcha atrás de la Central Nuclear

Después que el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, confirmara que, tras las protestas de toda la patagonia y de los malos resultados electorales, se iban a abandonar el proyecto de avanzar con la Central Nuclear, el diputado provincial del PJ Espartaco Marin afirmó que “es una satisfacción” ya que “no queremos algo así cerca de la Pampa como también me parece atendible que los chubutenses no la quieran cerca de la península de Valdes y estoy seguro que los rionegrinos tampoco lo querían. El proyecto era locura desde donde se lo viera y quedó demostrado que había un fuerte rechazo de parte de la sociedad”.
El diputado, que fue el primero en advertir la situación en la Pampa, explicó que “no se trataba de un capricho, la energía nuclear está en retroceso en todos los países desarrollados, es mucho más cara y existen alternativas como la eólica o la solar que ademas de ser más económicas son más sustentables. Tampoco existe una verdadera solución para tratar los residuos que produce y hay países que están en serios problemas por este motivo”.
Con su decisión Weretilneck deberá enfrentar ahora a sus socios de Cambiemos, quienes eran ferreos defensores del proyecto y habían sido artífices del viaje del gobernador y el presidente Mauricio Macri a China para avanzar en el acuerdo para avanzar con la Central Nuclear. Un diputado de Cambiemos ya le advirtió al gobernador que “habrá consecuencias” luego de la decisión tomada.
Para Marin “Argentina necesita avanzar en energías renovables y hacerlas crecer en su base de producción. Todavía tienen mucho futuro, el potencial de avances tecnológicos en esta materia es inmenso y además de ser una alternativa limpia y segura es cada vez más económica. Lamentablemente se trata de una u otra y no pueden convivir con la Nuclear porque la capacidad del transporte de la energía es limitado”.
Para finalizar el diputado explicó que “el negocio de la Central Nuclear no era para Argentina ni para Río Negro, el negocio era para los chinos que la iban a entregar la central “llave en mano. La decisión de no apoyar la construcción ha sido acertada”.