Temer inauguró Río pero Vanderlei Lima se quedó con la gloria

El presidente interino de Brasil, Michel Temer, declaró oficialmente abiertos los Juegos Olímpicos de Rio de Janeiro-2016, en medio de un fuerte abucheo en el estadio Maracaná.
El encargado de encender el pebetero fue el maratonista brasileño Vanderlei de Lima, privado de la medalla de oro en Atenas 2004 por un espectador se cruzó en su camino, en reemplazo de uno de los mejores futbolistas de la historia, Pelé, quien no asistió por problemas de salud.
El presidente interino, en un segundo plano durante toda la noche, dio por inaugurados los Juegos en medio de una atronadora silbatina, que fue silenciada rápidamente por los fuegos artificiales.
Los espectadores habían festejado las palabras de Carlos Nuzman, presidente del Comité organizador, así como de su homólogo del COI, Thomas Bach, pero no mostraron clemencia con Temer, quien no fue presentado al principio como estaba previsto en el programa oficial.
Durante la jornada, miles de manifestantes salieron a las calles de Rio para mostrar su descontento con la organización de los Juegos Olímpicos y la gestión del propio Temer.
La historia de Vanderlei.
Se especulaba desde días antes que Pelé sería quien encendiera el pebetero olímpico, pero problemas de salud le impidieron hacerlo al mejor jugador de fútbol brasileño.
El reemplazante de Pelé tiene una historia cargada de heroísmo deportivo.
En los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 Vanderlei se encaminaba a conseguir la medalla de oro en el maratón pero a siete kilómetros del final, un espectador se abalanzó sobre él y le retrasó unos segundos, los suficientes para que el italiano Stefano Baldini y el estadounidense Mebrahtom Keflezighi lo superaran. Vanderlei de Lima se esforzó e igualmente accedió al podio, quedándose con el bronce.