Toca desde los 2 años y el domingo canta en el Español

LISETTE, UNA JOVEN ARTISTA CORDOBESA

Lisette Grosso Schmid nació el 21 de enero del 2000 en Córdoba capital y en el 2002 ya estaba aprendiendo a tocar el violín por iniciativa propia; se aburrió del violín de juguete que le habían regalado, y pidió uno real. A los cuatro años realizó su primera actuación en el teatro Del Libertador San Martín con el grupo Suzuki y recibió sus primeras clases de francés. Continuó tomando clases de piano, flauta, bandoneón y recientemente, batería.
El domingo a las 21, en el mes aniversario de LA ARENA y como parte de los festejos, la joven ofrecerá un concierto de tango en el Teatro Español, y la acompañará en algunas canciones el dúo local Somos Tango, integrado por Tachi Gaich y Toti Mansilla. “Voy a hacer un recital con instrumentos; bandoneón y piano principalmente, y cantando, haciendo tangos y también clásicos internacionales en inglés y francés”, contó en entrevista con LA ARENA.
Lisette tiene 16 años y participó en conciertos y grabaciones junto a grandes compositores e intérpretes argentinos. Comenzó a los dos años con las clases de violín y luego siguió aprendiendo otros instrumentos. “Me encanta la música en general, me llama mucho la atención aprender instrumentos, así que después del violín, hice piano, flauta, el bandoneón llegó hace poco, en el 2010. Yo cantaba muchos géneros musicales, canciones infantiles, melódicas, pero en algún momento se me dio por el tango, y por aprender bandoneón”, explicó. Así fue que Lisette comenzó a buscar profesor y a hacer averiguaciones. “Me decían ‘para qué te vas a meter, se te va a complicar’, y lejos de desilusionarme creo que fue el motor para querer aprender y la verdad que el instrumento me enamoró, por eso empecé a cantar tango y entrar un poco en el ambiente. Conocía pero no estaba muy metida en el tema y me di cuenta de lo lindo que es”, aseguró. “Una de las cosas que más disfruto es la gente que está en el ambiente del tango, me cuidan mucho, y para mí es divertidísimo presentarme y hacer viajes y ensayos. La música está siempre conmigo y eso me llevó a querer aprender distintos instrumentos, abordar distintos géneros y más tarde a componer”.

Primero lo primero.
Lisette no deja de tener 16 años, y como toda chica de su edad, asiste al colegio además de llevar una carrera profesional. “Intento organizar mis horarios de manera de no estresarme, porque siempre a la tarde tengo clases de algo. Mis amigas me preguntan ‘¿vos dormís?, ¿comés?’, pero a mí me encanta; de hecho hace dos semanas empecé con clases de batería”, contó. “Voy al colegio a la mañana, se me complica un poco para estudiar, me estresan las evaluaciones, pero en sí, ir al colegio no tengo drama y lo puedo llevar bien”.
Los sueños de Lisette no hubiesen sido posibles sin el apoyo de su familia desde el minuto cero. Eso sí, poniendo siempre como prioridad los estudios y responsabilidades. “Mis padres se bancan todo. Les agradezco siempre por el apoyo, tengo mucha suerte de tener una familia que me escucha y que me da la libertad de hacer lo que quiero”.
Más allá de su amor por la música, a Lisette le gusta la idea de convertirse en periodista, así que cuando termine el secundario el año que viene, probablemente se mudará a Córdoba capital para estudiar Comunicación Social.

Dos nominaciones al Gardel
Lisette es reconocida por la gente en cada lugar al que va, llama mucho la atención por su edad y por la calidad y profesionalismo con la que ejecuta cada instrumento. “El público es genial, muy cálido, afectuoso; es una alegría más allá del placer personal que es hacer música, el poder compartirlo con alguien y que le guste, y se vaya a dormir feliz porque vio y disfrutó algo que le gustó. Eso es algo que por ahí tengo un poco de miedo porque suelo ser muy crítica conmigo misma. Más allá de que me falten cosas por mejorar está bueno disfrutarlo de todas formas”, expresó.
La cordobesa, que actualmente vive junto a sus padres y su hermana en La Falda, grabó dos demos, en 2012 y 2013 respectivamente. En 2014 realizó su primer trabajo discográfico titulado “Cantar es vivir”, en el que participan grandes maestros del tango como Carlos Nieto, Pepo Ogivieki, Esteban Morgado, José Colángelo, Raúl Lavié y Horacio Ferrer. Con “Cantar es vivir” obtuvo dos nominaciones a los Premios Gardel 2015, en las categorías de Mejor Album Nuevo Artista de Tango y Mejor Album Artista Femenina de Tango. “Para ser mi primer disco fue un honor; estar en la terna con gente como Adriana Varela fue increíble”.