“Todos quieren ser Messi”

“Fieles y peregrinos: todos quieren ser Messi” es el título de una de las series de fotografías, tal vez la más magnética, pero no la única que integra la exposición de este fotógrafo que suele capturar momentos fugaces, espontáneos, en diferentes viajes realizados por el mundo.
Una imagen en particular se viralizó en las redes sociales y dio una inesperada difusión a la muestra antes de que inaugure. Se trata justamente de la imagen que significó el puntapié de esta serie: en una escuelita de fútbol de Buenos Aires, 16 niños sentados en el césped de la cancha, atentos al profesor, visten camisetas de la selección argentina y del Barcelona. Quince llevan la casaca de Messi y, al costado, uno solo la de Cristiano Ronaldo.
“La serie nació hace tres años, cuando llevé al hijo de mi novia, por primera vez, a una escuelita de fútbol. Y cuando vi que todas las camisetas de los chicos eran de Messi, más de la mitad de Barcelona y el resto de la Argentina, me llamó la atención. Y como viajo mucho por el mundo, a cada lado que iba empecé a notar lo que Messi genera en todos lados. Por eso titulé a estas fotografías ‘Fieles y peregrinos. Todos quieren ser Messi'”, relató Otero en una entrevista con Télam.

Serie.
La serie va del norte argentino hasta el pueblito Todos Santos de México, de Francia a Holanda y de Villa La Angostura a Barcelona, y en cada imagen, en su mayoría en blanco y negro, Otero retrata a numerosas personas que se identifican con el astro del fútbol argentino.
No hace falta ser un apasionado del fútbol para entender el contexto del fanatismo que Otero intenta transmitir en sus fotografías: Messi en todos lados. Todos sueñan con sus goles. Basta recordar la historia del niño afgano que se hizo una camiseta de Messi con una bolsa de plástico rayada de colores celeste y blanco, noticia que dio la vuelta al mundo.
“La variedad de situaciones y lugares en las cuales aparecen estas personas pone de manifiesto el grado de diseminación social y cultural de la figura del jugador, que excede ampliamente el universo deportivo. En las calles de Barcelona o en una cancha lejana del norte argentino, el fotógrafo encuentra a sus modelos, niños y adultos, unidos sin saberlo por una admiración que desconoce fronteras y que aproxima a estos habitantes de la aldea global en el sentimiento compartido”, escribió sobre la muestra Rodrigo Alonso, curador junto con Roxana Olivieri.
Pero además de las series de Messi, la exposición incluye las imágenes correspondientes a “El amanecer no dura toda la mañana, todas las cosas deben morir” y “Las cosas brillantes siempre salen de repente”, en las que Otero da muestras de ser un “cazador de situaciones y personajes”, ya que la mayoría de ellas surgen de la observación de la vida cotidiana: un sombrero extravagante, la marginalidad urbana, geometrías de un edificio, hilvanadas tan sólo por el interés personal.