Trekking y trepadas en Esquel

Esquel prepara distintas actividades para que los visitantes puedan hacer trekking y trepadas, y conocer más a fondo las bellezas de sus montañas, que constituyen el eje fundamental en el que se sustenta el desarrollo de la vida en esa zona cordillerana. Los paseos por estas montañas permiten apreciar una geografía de paisajes únicos en los que se pueden practicar actividades recreativas en contacto con la nieve, como las caminatas por bosques helados y sobre raquetas sobre el hielo. Los bosques cordilleranos que rodean a www.esquel.gov.ar.
Estos son espacios perfectos para la práctica del trekking y del montañismo, que posibilitan entrar en contacto pleno y contemplar el entorno natural, al tiempo que permiten realizar actividades recreativas y deslumbrarse con la cosmovisión del lugar. La morfología ofrece laderas y miradores naturales desde donde se pueden apreciar inmejorables panorámicas de la ciudad y sus alrededores recorriendo seis senderos periurbanos, que por diferentes caminos ascienden hasta los 200 y 500 metros de altura.

Pinturas rupestres.
El “Sendero Las Mutisias”, un recorrido que parte de la Estación de la Trochita y por el camino por las vías llega hasta la base del Cerro El Tero, al que se asciende por una trepada de dificultad media, ofrece una pintoresca imagen del Valle de Esquel en un recorrido de cuatro kilómetros que dura unas dos horas. La práctica de trekking en el Parque Nacional Los Alerces se realiza en un marco donde la diversidad de la fauna y flora nativa hacen del sitio un lugar único en el que además se puede disfrutar de las tradicionales excursiones al Alerzal Milenario. El primer punto estratégico del parque es la Villa Futalaufquen, a 50 kilómetros de la ciudad de Esquel, desde donde parten interesantes recorridos por senderos de variadas dificultades. Una de las opciones es llegar a las pinturas rupestres, distante a dos kilómetros y medio de la Villa, donde es posible contemplar un alero con pinturas de antiguos pobladores, para luego realizar un ascenso hasta un mirado, en un trayecto de dificultad media que dura 40 minutos.