Un control inteligente del agua

Controlador Hídrico Integral (CHI) es el nombre de un dispositivo que fabrica y comercializa Hidromotic, la firma de Alejo Giles y Verónica Larrivey que permite un manejo integral del agua. Un producto único de sello pampeano que sirve para casas, quintas o cooperativas.
¿Cómo cuidar el agua con el riego? ¿De qué manera llenar la pileta o el tanque sin derrochar? ¿Cómo automatizarlo de forma simple y fácil de manejar? Esas preguntas se hicieron en Hidromotic, el emprendimiento santarroseño que creó y desarrolló el CHI, un sistema que ofrece las respuestas necesarias porque integra el control y manejo de los diversos usos que tiene el agua en la vida cotidiana.
En una ciudad -y una provincia- atravesada por la falta o el sobrante de agua, controlar su uso (y abuso) es clave, una prioridad que tuvo en cuenta Alejo Giles (41), un ingeniero electromecánico con orientación en automatización industrial que estudió en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Pampa y que desarrolló un producto exclusivo y pampeano.
“Hasta hace un año el nombre de la firma era Gopertec y hacíamos automatización de un montón de cosas. Entre ellas surgió este equipo porque necesitábamos instalar un controlador de riego convencional. Fueron surgiendo otras posibilidades y nos convencimos de que podíamos ir por más: nos enfocamos en el control para gestión de agua y así pudimos integrar varias funciones”, explicó Giles sobre un emprendimiento que luego pasó a llamarse Hidromotic.
El equipo integra varias funciones de una manera “amigable”: riego automático hasta en seis zonas, llenado automático del tanque de agua, llenado de la pileta y de la manguera. “Le decimos amigable porque se maneja con un panel que es totalmente gráfico, que es muy claro, casi infantil. Fabricamos todo acá. Nosotros hacemos el diseño de las plaquetas, hicimos el prototipo, el montaje, el ensamble, el armado. Es un producto único, no hay nadie que lo desarrolle ni en el país ni afuera. Sí hay controladores de riego, de eso hay un montón en el mercado, pero el CHI no”, afirmó Giles.
La fábrica-oficina de Hidromotic funciona en el barrio Fite de Santa Rosa. Allí Alejo trabaja junto a su mujer Verónica Larrivey (42). Se conocieron en la Red Emprendedora de la CAME (Confederación Argentina de la Mediana Empresa) y reparten su tiempo entre la crianza de Irina (3) y Fausto (1) y la comercialización de un producto que se consigue en las firmas Miracuyá y Vivero Dadán.
“Aún formo parte de Miracuyá. Estuve 17 años trabajando de forma directa y con Alejo decidimos emprender por otro lado pero nos apoyamos en ellos porque ya tienen toda la estructura y logística de distribución. Estoy convencida de que el que produce tiene que dedicarse a mejorar procesos, costos, desarrollos, productos. Y la comercialización va por otro lado, porque si querés hacer todo al mismo tiempo es muy complicado”, analizó Verónica.

No al derroche.
Las ventajas del CHI son múltiples. Según Alejo suele suceder que “mucha gente que tiene quintas o casas de fin de semana se va de viaje y por equis motivo el tanque pierde agua. El dispositivo tiene un sistema de seguridad que si no cortó la bomba después de llenar el tanque, se corta y no está una semana perdiendo agua. También regás con los otros controladores, te despreocupás y hasta que termina toda la ronda está automatizado sin que gaste agua en una zona que ya había regado”.
En Hidromotic acuerdan en que, en general, se asocia el riego con el derroche de agua. “El pasto baja la temperatura de la tierra, corta la polución, ayuda a la naturaleza. Las ventajas son múltiples y evidentes, entonces es necesario que reguemos pero con un uso racional, cuidando el agua, así que es desde ahí de donde sale la idea del controlador”, apuntó Alejo.
EL CHI también prevé la alta humedad generada por la lluvia. Es habitual que en una jornada de precipitaciones haya picos regando durante horas. “La gente se olvida o se da que en ese momento no puede apagar el riego. Este sistema tiene un sensor de humedad y si hay un riego programado se para si está lloviendo, te corta el riego”, detalló Verónica.
Para el llenado de la pileta también está previsto el control inteligente. “Suele pasar que a la pileta la dejan llenando una noche y después se olvidaron o no pudieron ir y queda rebalsando por horas. El controlador tiene un programa para que a las 7 horas se corte, así que si te olvidás de apagar la bomba te quedás tranquilo”.

Dar el salto.
El sistema es de fácil instalación. De forma separada se venden las electroválvulas y viene con un manual del usuario y del instalador. La pantalla es táctil y si hay una equivocación en un botón “a lo sumo el agua sale por otro lado”.
Para Hidromotic las proyecciones son de crecimiento, de abrir caminos para colocar un producto que tiene un software “ciento por ciento” local. “Tenemos una producción de promedio de 50 equipos por mes. A nivel local es un montón pero a nivel nacional es otra cosa, por eso queremos desarrollarlo para presentarlo a esa escala, ése es nuestro próximo salto. Lo vamos a hacer de manera gradual. Y en ese proyecto es muy importante la puerta que nos abrieron con el Centro de Negocios en Neuquén. Estuvimos como una de las empresas invitadas así que queremos aprovechar la chance que nos dio el gobierno provincial y el Banco de La Pampa”, resaltó Alejo.
La Cooperativa de Doblas es una de las entidades que incorporó el CHI para controlar los pozos de agua. Además, el telecomando que tiene la municipalidad santarroseña para manejar los 12 pozos del acueducto Santa Rosa-Anguil también fue fabricado por Giles cuando la firma era Gopertec y el intendente de la ciudad era Néstor Alcala.
“Hoy ya trabajamos en una versión más manejable aún. La idea es que se pueda manejar con el teléfono celular por ejemplo. El sistema integra el tanque de agua, una manguera, una pileta y hasta seis zonas de riego y todo eso se va a poder manejar desde la pantalla del celular”, dice Alejo sobre la combinación entre la tecnología y un recurso humano fundamental al que es urgente cuidar. Y no derrochar.