Un encuentro con Bagna Càuda

La Asociación Gent dël Piemont realizó su segundo almuerzo tradicional del año al que asistieron 120 personas. La atracción fue la Bagna Càuda (salsa caliente), el plato originario de la zona del Bajo Piamonte. La colectividad se junta desde hace 18 años a comer platos típicos.
“Bagna Càuda, piatto tradizionale a base di panna, acciughe, aglio e verdure come contorno, y PannaCotta, dolce tradizionale a base di panna, latte e vaniglia”. El plato principal y el postre que, entre otras cosas, deleitaron ayer al mediodía las 120 personas que asistieron a la Bagna Càuda organizada por la Associazione Gent dël Piemont, en el Club Italiano. La de la víspera fue la trigésimo sexta edición del almuerzo tradicional, el cual se realiza dos veces al año desde la fundación de la Asociación, en 1998.
Darío Quaglia, actual presidente de la entidad, explicó que la Bagna Càuda la realiza Marta Pignatta. La preparación lleva anchoas, ajo y crema de leche. Los comensales la reciben en recipientes de cerámica que están colocados sobre unos braceros en cuyo interior arden unas cinco o seis briquetas que mantienen la temperatura.
A cada mesa llegan platos con coliflor, brócoli, repollitos de Bruselas, zanahoria, apio, pollo, pencas de acelga, cebolla, repollo y ají morrón, junto a una canasta con pan. Para los niños, se cocinan ravioles. Tanto la pasta como las verduras tienen el mismo destino: se sumergen en la Bagna Càuda con el tenedor y una vez embebidos van directo al estómago.

“Marquitos”
Los organizadores resaltaron ayer la presencia de un habitual visitante de los almuerzos tradicionales, Marcos Spagnotto, “Marquitos”, quien llegó junto a su esposa, Elsa Dietz, desde Alta Italia. Junto a ellos estuvo Julio César, uno de los hijos de la pareja, radicado desde hace unos años en Santa Rosa.
“Marquitos” fue presentado por los piamonteses como uno de los que habla el dialecto. “Hablo un poco. Ahora quedan dos o tres personas en Alta Italia que hablan piamontés, como yo”, contó. “Mi madre era piamontesa. Vino a la Argentina tan solo con 11 años. Mi padre nació en Santa Fe, pero sus dos hermanos mayores eran piamonteses”, contó.
El abuelo paterno de Marquitos compró tierras en la zona aledaña a lo que hoy es la localidad de Alta Italia, en el norte provincial, en el año 1909. Para 1910, el año de la fundación del pueblo, la familia Spagnotto se trasladó a sus nuevas tierras. “En mi casa siempre se habló piamontés. Mis padres lo hablaban, pero no nos querían incentivar a hacerlo por temor a que tuviéramos problemas en la escuela. Otros mayores que nosotros, hijos de piamonteses, tuvieron problemas de pronunciación”, recordó.

PannaCotta.
Tras la Bagna Càuda, el menú tenía previsto un postre tan tradicional como el plato principal. PannaCotta, un postre a base de crema, leche y vainilla, el cual elabora especialmente para estas ocasiones una chef de la localidad de Trenel, Marisa Schattenhofer. El encuentro de los piamonteses siguió con Caffè con Amaretti (las galletitas típicas hechas con pasta de almendra, azúcar y esencia de vainilla) y Limoncello (licor de limón).
Los piamonteses ofrecen actualmente cursos para estudiar italiano y realizan anualmente concursos de fotografías, entre las cuales se seleccionan las que luego forman parte del almanaque que la Asociación reparte entre sus socios. El próximo encuentro gastronómico que tienen previsto para el año será el Bermout Tradicional que realizarán el 5 de noviembre, con pizzas, picadas y aperitivos.