¿Un estado del sur de Brasil quiere independizarse?

Una empresaria de Rio Grande do Sul, el estado más meridional de Brasil, lidera un movimiento que organiza un plebiscito informal que tendrá lugar en octubre, simultáneamente con las elecciones municipales, que propone separar la próspera región sur del resto de la mayor nación de América Latina.
La empresaria Anidria Rocha propone la separación del llamado “Sur Maravilla” de Brasil, integrado por los estados de Paraná, Santa Catarina y Rio Grande do Sul, que tienen una superficie superior al tamaño de Francia, y límites con Uruguay, Paraguay y Argentina.
La consulta, no oficial ni vinculante, se realizará con la instalación de 4.000 urnas en los tres estados y tendrá una sola pregunta: “¿Quiere que Paraná, Santa Catarina y Rio Grande do Sul formen un país independiente?
En esas elecciones municipales, según el calendario electoral, se elegirán alcaldes y concejales en 5.568 ciudades y los partidos políticos deberán formalizar sus coaliciones y presentar a sus candidatos antes del 5 de agosto próximo.
Colonizada principalmente por portugueses, españoles, alemanes e italianos, la región sur tiene en Curitiba (Paraná) y Porto Alegre (Rio Grande do Sul) a sus mayores ciudades.
Entrevistada por Folha de Sao Paulo, la empresaria dijo que existen unos 400 movimientos independentistas en todo el mundo y que “cada año, tres o cuatro países se separan”.
Rocha administra 20 grupos en WhatsApp, a través de los cuales mantiene contactos con seguidores de la causa “el Sur es mi País”.
En las elecciones municipales de Brasil estarán habilitados para votar 144.088.912 ciudadanos, y según el Tribunal Superior Electoral (TSE), esa cifra supera en un 4% el padrón de los últimos comicios municipales, celebrados en 2012.
Las elecciones municipales, a las que ahora se le agrega la propuesta separatista, por ahora informal, ya que no será oficial ni vinculante, tiene otra incógnita aún mayor: si se realizarán o no bajo la presidencia de la suspendida Dilma Rousseff, hasta hoy suspendida de su cargo.
Rousseff propone un plebiscito, de difícil concreción, ya que debería ser organizado desde el Congreso, para realizar elecciones anticipadas en octubre próximo, para superar la crisis política que vive Brasil desde el 12 de mayo, cuando la mandataria fue separada de su cargo provisoriamente.
En caso contrario, si se impone el impeachment, las elecciones municipales estarán a cargo del hasta ahora presidente interino, Michel Temer, quien extendería su mandato hasta principio del 2019, tras las elecciones generales del 2018.
Respecto a las elecciones municipales, el TSE indicó que, como ocurre desde hace más de una década, las mujeres siguen siendo mayoría entre los votantes y representan hoy un 52%. En Brasil, el voto es optativo entre los 16 y los 18 años, cuando pasa a ser obligatorio.
Las autoridades confirmaron que las elecciones de octubre próximo serán realizadas en todos los municipios con urnas electrónicas, que en 1.540 de ellos (27,6% del total) funcionarán en su totalidad con sistemas de biometría, que identifican al votante por sus huellas dactilares.
El mismo sistema será utilizado en otros 840 municipios, pero en forma parcial, explicó el TSE. El presidente del organismo electoral, Gilmar Mendes, dijo en una rueda de prensa que se calcula que el número de candidatos, entre aquellos que aspiran a alcaldes y concejales, deberá ubicarse entre 530.000 y 580.000, que podrán iniciar sus campañas a partir del 16 de agosto próximo.
Brasil tiene un total de 5.570 ciudades, pero en dos de ellas no habrá elecciones municipales: el Distrito Federal de Brasilia, que en vez de alcalde tiene un gobernador, y el archipiélago Fernando de Noronha, que depende de la ciudad de Recife, capital del estado de Pernambuco. (Télam)