Un pampeano con la Nasa

Un astrónomo aficionado pampeano se encuentra en Comodoro Rivadavia participando de la misión de la Nasa que el domingo por la noche intentará ver la “ocultación” de un lejano asteroide del Sistema Solar llamado 2014 MU69. Se trata de Julio Spagnotto, quien fue convocado por la agencia espacial norteamericana para colaborar en la observación y a quien se le asignó uno de los 25 telescopios que se instalarán en los alrededores de la ciudad chubutense.
Con una contenida alegría, Julio Spagnotto contó el jueves por la noche a través de Radio Noticias su presencia en el equipo de astrónomos norteamericanos que a principios de semana llegó a Comodoro Rivadavia y comenzó a preparar la observación que se realizará el domingo por la noche. Lo hizo a través de “El Faro, un programa de ciencia”, el envió de la emisora dedica a informar sobre este tipo de novedades.
Su inclusión comenzó a gestarse en el mes de febrero cuando viajó a la pequeña localidad de Facundo, también en la provincia de Chubut, a observar el eclipse anular de Sol que tuvo lugar el 26 de febrero. En ese lugar se encontraba también Jay Pasachov, un astrónomo norteamericano de renombre -autor de una guía astronómica que es una suerte de “Biblia” para los aficionados a la observación del cielo- que concurrió a observar el fenómeno y también buscar colaboradores locales para la ocultación de 2014 MU69.
Spagnotto se sumó entusiasta a la convocatoria y unas semanas después recibió el correo electrónico que le informaba que merced a su experiencia en observaciones astronómicas había sido seleccionado para incorporarse al equipo de trabajo. El pampeano viajó el martes a la ciudad patagónica y seguramente estará volviendo a mediados de la semana entrante.

Locaciones patagónicas.
“Lo que hemos hecho en estos días es lo que ellos llaman ‘scouting’, que es recorrer los caminos vecinales de la zona para ver cuáles son los mejores lugares para instalar los 25 telescopios”, relató Spagnotto en la entrevista telefónica. “Hay que buscar donde esté más reparado del viento, donde haya menos luces y menos tránsito”, detalló.
Los 25 telescopios que observarán la ocultación llegaron a Comodoro el miércoles por la mañana; el jueves por la noche se realizó una práctica de cómo funcionan y una descripción del protocolo que deben seguir los encargados de manejarlo. Al pampeano se le asignó el telescopio 20, el que manejará junto con un estadounidense de origen portorriqueño llamado Alejandro Soto.
El lugar en que se instalará aún no está determinado. Ello se sabrá posiblemente entre sábado y domingo. Lo que si se sabe es que se los ubicará en una línea de sentido norte sur, con el centro un poco por encima de Comodoro Rivadavia, de manera de quedar la mayoría de ellos alcanzados por la sombra que proyectará el asteroide para pasar sobre la estrella de fondo. “Los cálculos indican que ése será el camino que seguirá la sombra de MU69 cuando se interponga entre la estrella y nuestro planeta”, explicó el aficionado.
Dada la incertidumbre sobre el tamaño y características del objeto -ubicado a unos 6.000 millones de kilómetros, más de 44 veces la distancia entre la Tierra y el Sol-, los telescopios se colocarán de manera tal que abarcarán una transecta mayor a lo que se supone puede ser su diámetro. “Según las imágenes tomadas por el (telescopio) Hubble, tendría unos 40 kilómetros de diámetro, pero las últimas ocultaciones indican que podría ser menor, de solo 10 kilómetros”, comentó Julio. Ante esta incertidumbre, los telescopios cubrirán una transecta de hasta 250 kilómetros en sentido norte sur.
La estrategia para la observación será determinada en las próximas horas por los responsables máximos de la misión: Alan Stern, Marc Buie y Adriana Ocampo, está última una astrónoma de origen colombiano que vivió hasta su adolescencia en Argentina. Todos ellos ya se encuentran en Comodoro Rivadavia.

Muchas fotografías.
La red de observación estará integrada por 24 telescopios de 16 pulgadas (unos 40 centímetros de espejo principal) y uno más grande, de 24 pulgadas. Este se instalará en la línea principal del recorrido previsto. Los telescopios tienen una montura tipo “dobsoniana”, que les permite moverse en sentido horizontal y vertical. No son los más apropiados para hacer fotografías de larga exposición pero en este caso se tomarán muchas fotografías de pequeña duración, porque se busca es captar el momento en que el asteroide pasa delante de la estrella -un astro bastante brillante de la constelación de Sagitario-, y el momento en que “sale” y la estrella vuelve a brillar.
Entre un momento y otro mediará una fracción de tiempo que no se puede desaprovechar. Si el asteroide tuviera 40 kilómetros de espesor, la ocultación de la estrella duraría 1,6 segundos; si fuera de 10 kilómetros, tan solo 0,4 segundos. Es un tiempo tan breve que no deja espacio para el error. Pero si las cosas se hacen bien, la información que se recolectará será muy valiosa, para la misión Nuevos Horizontes pero también para el conocimiento de la periferia del Sistema Solar, un terreno aún desconocido para la Humanidad.

Los vientos patagónicos
Además de buscar los lugares donde instalar los 25 telescopios y “colimar” sus espejos, los astrónomos norteamericanos y argentinos han dedicado estos días a buscar la forma de construir pantallas que atajen lo más posible el incesante viento patagónico, un factor climático que hay que tener en cuenta en observaciones tan precisas. “Acá siempre hay viento; si hay poco, no sería grave, pero si es fuerte y mueve mucho el telescopio, va a ser una complicación”, comentó Julio Spagnotto. La previsión para el domingo por la noche es, precisamente, de vientos intensos.

“Tan lejos que el sol se ve pequeño”
En la entrevista, Spagnotto explicó que lo que se hará el domingo a la medianoche -primeros minutos del lunes- será observar “la ocultación de un ‘transneptuniano’, que es un objeto del Cinturón de Kuiper”, una roca espacial ubicada en la periferia del Sistema Solar. Se trata del asteroide 2014 MU69 que es el próximo destino de la sonda Nuevos Horizontes, que hace dos años exactos pasó “rozando” al planeta Plutón -oportunidad en que recolectó valiosísima información sobre este planeta enano- y siguió adentrándose en lo más desconocido del Sistema Solar.
“Lo que le interesa a esta gente mediante esta ocultación, es ver qué hay alrededor de este objeto; si es un objeto simple, si son dos objetos, si puede tener anillos, si puede haber rocas más pequeñas alrededor”, detalló Spagnotto. “Todo eso sirve para salvaguardar el paso de la nave”, que al igual que ocurrió con Plutón, pasará a alta velocidad muy cerca de la superficie de la roca. “También se quiere determinar el diámetro y se necesita saber exactamente y en qué punto de la órbita está, porque con la luz que capta el Hubble, sabés que está ahí pero no sabés cuántos kilómetros más arriba o más abajo, a la izquierda o a la derecha”. Una pequeña diferencia de kilómetros puede implicar un impacto contra el cuerpo que daría por finalizada la misión.
Cuando se determinó que luego de pasar junto a Plutón, la sonda “New Horizons” seguiría hacia los arrabales solares, la Nasa buscó otro objeto al cual orientar la misión, y así fue que halló este pequeño cuerpo. “MU 69 está a 44 unidades astronómicas del Sol, es decir, 44 veces más lejos que la distancia del Sol a la Tierra”, contó Spagnotto. Está tan lejos que el Sol se ve muy pequeño, casi como una estrella más del firmamento.
“Son objetos desconocidos para la Humanidad y es la primera vez que una sonda espacial va a ver un objeto de este tipo”, destacó. “Se sabe que no son como los asteroides del Cinturón Principal, el que está entre Marte y Júpiter. Estos cuerpos son más parecidos a las imágenes que se vieron de Plutón hace un par de años, un cuerpo donde todo es helado, el nitrógeno, el monóxido de carbono y el agua”.