Un pampeano en la selva

Nació en Santa Rosa, se formó en Córdoba y ahora recorre el mundo con un proyecto para atender a comunidades relegadas. Ya fundó un centro de salud en Nicaragua y en este momento está viajando a Africa para crear otro.
Bastaba el sonido de una ambulancia para que Axel Haberkon abandonara lo que estaba haciendo y saliera desaforado a perseguir las sirenas. En un bicicletita, el pequeño de 4 años desaparecía del Barrio Empleados de Comercio como por arte de magia para acudir adonde la tragedia. Al día siguiente, no era raro verlo en las fotos de este diario, en segundo plano, con la bicicleta en la mano, siguiendo cada movimiento de los paramédicos.
“Yo sabía que iba a terminar en algo así. Es parte de su naturaleza”, dice Romina, hermana de Axel, el enfermero pampeano que hoy tiene 31 años y que recorre el mundo con un objetivo: llevar salud a comunidades que han quedado postergadas en países generalmente pobres.
El proyecto, al que llamó “Ubuntu” (regla ética sudafricana enfocada en la lealtad de las personas y las relaciones entre éstas) pretende crear infraestructuras básicas para la atención primaria de las personas.
Si bien Axel comenzó estudiando veterinaria en General Pico, no pasó mucho tiempo hasta que se dio cuenta de que lo suyo no eran los animales sino las personas. Terminó por estudiar enfermería en Córdoba adonde hizo sus primeras armas en Servicios de Emergencias. “Mientras estudiaba, venía a Santa Rosa en vacaciones e iba a un geriátrico a ayudar. También juntaba días y se iba al norte, a los lugares donde era difícil llegar y andar. En muchas cosas no está de acuerdo con los médicos. No le interesa estar atado a un escritorio y mucho menos el negocio de la medicina”, agrega Romina.

Nicaragua.
Hace un año y cuatro meses, Axel abandonó el país con una mochila al hombro. Fue hasta Colombia luego a Costa Rica y finalmente se instaló en Nicaragua. En ese país recorrió la selva y se deslumbró con la Isla de Ometepe y su volcán inactivo cercado por el Lago Nicaragua. En Las Cuchillas, un pueblo en que viven 350 personas de la agricultura de subsistencia, descubrió que no había médicos ni enfermeros. Se sorprendió con personas con enfermedades crónicas que no habían visto un médico en los últimos 12 años y con otros que se automedicaban y no hacían otra cosa que agravar su estado de salud. Conseguir un remedio también era complicado.
“Estuvo varios meses ayudando gente. Trabajaba en un restorán argentino por el techo y la comida y caminaba kilómetros para llegar a las casitas a atender. Alguien le dijo que allí solo mandarían médicos si algún día llegaba a haber una sala. Y él la hizo”, dice Romina.
El consultorio de Las Cuchillas conllevó 2.000 dólares de inversión y se terminó en el tiempo en que Haberkon calculó, tres meses. Por suerte alguien donó el terreno y los vecinos ayudaron a levantar la construcción de 10 metros cuadrados de pura madera en donde cabe una camilla, un escritorio, tres sillas, un lavatorio para manos, un mueble para guardar medicamentos, un tensiómetro, un estetoscopio, un termómetro y una caja de curaciones. El lugar no es para nada pretencioso pero cumplió con el objetivo: ahora un médico y una enfermera van una vez por mes a atender.

Uganda.
“Estos días estoy un poco desconectado ya que no tengo Internet. Aun estoy en Nápoli, Italia, pero solo hasta mañana que viajo a Roma a tomar mi vuelo. El 21 estaré instalado en Masaka, Uganda. Me estoy hospedando en casa de gente que me da una mano”. Por estos días, Axel está en Europa.
Después de su paso por Nicaragua, su idea era juntar algo de plata en el viejo continente para viajar a Uganda y continuar con el proyecto Ubuntu. Algunas cosas no le salieron como el quería, pero así y todo siguió adelante. Para el proyecto africano ya tiene un amigo médico dispuesto a trabajar codo a codo. “Su idea siempre fue ir a Africa. Cuando fue lo del terremoto en Haití, se inscribió para ir a ayudar, pero al final no se dio”, dice la hermana.
Ubuntu se financia con el aporte solidario de quienes deseen colaborar con la causa que inició Haberkon. Para quienes quieran saber más sobre el enfermero pampeano viajero pueden entrar a projectubuntu.org.

Inauguración y agradecimiento
El pasado 30 de junio, los vecinos de Las Cuchillas inauguraron el Puesto de Salud y en la página de Proyecto Ubuntu, el enfermero pampeano agradeció a los nicaragüenses: había cumplido su primer objetivo. “No tengo más que palabras de agradecimiento. Gracias al pueblo de Las Cuchillas por permitirme entrar en sus hogares, en sus vidas, por confiar en nosotros y no dudar que esto si se quiere, entre todos, se puede”, escribió Haberkon.