Un paratleta argentino se quedó con el récord mundial de distancia en silla de ruedas

El paratleta mendocino Mario Gutiérrez, de 54 años, superó esta mañana el récord mundial de distancia recorrida en silla de ruedas durante 24 horas en pista de atletismo y entró en la historia del deporte adaptado mundialista, mientras que se esperaba en las próximas horas la confirmación oficial del Récord Guiness.
“La Asociación mendocina de Atletismo certificó que Mario cumplió un recorrido de 210,682 kilómetros en una pista de atletismo en un período de 24 horas, certificación firmada por el secretario de la entidad y por la Asociación Mendocina de Atletismo Master”, dijo con orgullo su entrenador, Sergio Córdoba.
El entrenador marplatense afirmó que por estas horas se esperaban “los tiempos finales oficiales del Récord Guiness, que están siendo procesados por computadora”.
Según explicó Cristian, hermano de Mario, el anterior récord lo tuvo durante nueve años el atleta paralímpico portugués Mario Trindade, con una distancia final de 182,400 kilómetros recorridos en 18 horas y 53 minutos, sobre un total de 24 horas, en el intento realizado el 3 y 4 de diciembre de 2007.
Marito, que hace más de 30 años que se dedica al deporte adaptado, había comentado días atrás en diálogo con esta agencia que a los nueve meses sufrió poliomielitis, aunque los médicos pudieron mantener su motricidad de la cintura para arriba.
El hombre nacido en Las Heras se crió en una familia humilde y perdió a sus padres y a su hermano mayor en un accidente.
“Aprendí a caminar arriba de los pies de mi padre, mientras él caminaba hacia atrás. Con el tiempo me fue soltando, dándome un palo de escoba para que me agarrara por si me tambaleaba”, dijo el deportista lasherino.

“Linda infancia”.
“Tuve una muy linda mi infancia. Mi discapacidad no me estancó y en eso tuvo mucho que ver mi madre, que nunca me sobreprotegió. Utilizaba aparatos de rehabilitación cuando iba a la escuela, pero nunca me sentí discriminado. Nunca me automarginé y eso se lo debo a mis padres”, dijo.
Sin ocultar su emoción, el deportista, que trabaja en Centro de Medicina del Deporte de la Subsecretaría de Deportes de la provincia, dijo que el récord “era un desafió anhelado”.
“Más allá de récord mundial tenía un objetivo bastante claro: fomentar el deporte como medio de inclusión y ayudar a cambiar la visión que la gente tiene del deportista con discapacidad. Tienen que vernos como deportistas comunes, simplemente que lo hacemos de una forma adaptada y en alto rendimiento”, completó.

“Cariño familiar”.
Con el cansancio lógico y las molestias musculares propias tras la odisea de 24 horas en su silla de ruedas de aluminio francés 6.061 de aleación y con ruedas tubulares de 3,800 kilogramos, el hombre recibió el mejor premio, el cariño de su familia, integrada por su esposa Inés Rodríguez y su hija María Lucía, de 25 años, además de sus hermanos Cristian y Alberto.
También participaban del festejo los más de 35 voluntarios y deportistas locales que acompañaron con su trote a Mario durante todo el recorrido y las decenas de amigos y familiares de varias localidades que se manifestaron a través de las redes sociales para felicitar al paratleta.
“Me propuse quebrar ese récord y gracias a Dios lo logré”, dijo Mario a Télam y explicó que “lo venía estudiando desde el año pasado bajo las direcciones de mi entrenador y con la asistencia de una psicóloga especialista en deportes, quienes me ayudaron muchísimo en la preparación, porque, más allá de la distancia y de la velocidad, es un tema mental”.
Su equipo de trabajo incluyó también un médico cardiólogo (área cardio-protegida), un traumatólogo, un kinesiólogo, un nutricionista y un psicólogo. (Télam)