Un pitbull mató a una beba y lesionó a su madre en La Matanza

Un perro de raza pitbull mató a una beba de un año y le provocó heridas de gravedad a la madre en el brazo, luego de morderlas en una casa del barrio de La Tablada, en La Matanza.
El hecho ocurrió ayer al mediodía en una vivienda ubicada en la calle Otamendi al 5300, cuando la madre de la beba -de nombre Moira Rodríguez- encontró a la mascota mordiendo a su hija en la cabeza y, al intentar separarlos, el perro la atacó a ella en el brazo.
“El animal estaba atado, pero de alguna manera logró soltarse y atacó a la niña”, informaron a Télam fuentes de la Fiscalía General de La Matanza, que indicaron que la causa quedó a cargo de la fiscala Andrea Palin de la UFI 9 bajo la caratula de “averiguación de causales de muerte” y sin imputados, ya que el perro era de la familia.
Ante los gritos de auxilio de la mujer, llamada Alejandra Penda, varios vecinos entraron en la casa y separaron a madre e hija del animal, que huyó cuando los vecinos lo golpearon con palos.
Luego de ser trasladadas al hospital Ballestrini de Ciudad Evita, la mujer fue operada de su brazo y la niña derivada al hospital de Niños de San Justo, donde murió a causa de las graves heridas recibidas en su cabeza.
Horas más tarde, el perro fue capturado en la calle por los vecinos y llevado al Centro de Zoonosis de Villegas, donde quedó bajo custodia del área de veterinaria a disposición de la Justicia.
“El perro no es asesino ni de una raza asesina. Era un perro de familia, pero lo que ocurrió fue una desgracia que nos marcó la vida”, expresó esta tarde el padre de la niña, Mariano Rodríguez, en declaraciones a la prensa.
Rodríguez aseguró que el perro no había sido entrenado “para matar, menos teniéndolo en la casa con mis hijos. Lo criamos lo mejor posible. Jamás me demostró una actitud extraña, ni conmigo ni con mi familia, nada que me pudiera hacer dudar”.
Respecto del por qué el animal habría atacado a su hija menor y no a las dos mayores que estaban en la casa en ese momento, Rodríguez sospecha que “podría haber sido por celos”, pero no está seguro.
“No sé si fue un descuido, pero lo que es seguro es que fue una tragedia. Nunca tuve ningún problema con Nerón (el nombre del animal). Pueden hablar con toda la gente del barrio que me conoce a mí, a mi familia y a mi perro”, explicó el padre de la bebé.
Al borde del llanto, el hombre admitió que ahora “solo queda tirar para adelante” pero advirtió que “hay que tener cuidado al criar al perro porque puede hacer daño, sin importar la raza que sea”.
Foto: Archivo.