Un político paquistaní juró en su cargo y volvió a prisión donde está detenido

El político paquistaní Waseem Akhtar, preso desde hace un mes por unas revueltas sucedidas hace nueve años, juró hoy como alcalde de Karachi, la mayor ciudad de Pakistán, en un acto al que fue llevado entre fuertes medidas de seguridad por la Policía, y a cuyo término regresó a la cárcel.
Akhtar, del partido Muttahida Qaumi Movement (MQM), juró su cargo en un acto al que asistieron diplomáticos, empresarios y líderes políticos, en el que aprovechó para defender su inocencia, mientras continúan las operaciones policiales contra su partido.
“Desafortunadamente estoy en prisión, pero lo cargos son falsos. Presentaré una apelación contra mi detención”, afirmó el alcalde en una conferencia de prensa, según informó la agencia de noticias EFE.

Representantes.
La mayoría de los representantes de los 308 consejos municipales de Karachi, la capital económica y la urbe más rica de Pakistán, eligieron el pasado miércoles a Akhtar, gracias a los 204 apoyos que logró en las elecciones municipales de diciembre. Ese mismo día, y cuando ya era evidente su triunfo, Akhtar convocó una conferencia de prensa en la que pidió al gobernador de Sindh (provincia de la que Karachi es capital) que le “proporcione una oficina dentro de la prisión” para ejercer su cargo.
El dirigente del MQM está detenido desde el mes pasado, acusado de instigar disturbios en 2007 en esa ciudad, que causaron unos 40 muertos y de ofrecer cuidados médicos a terroristas buscados por la Justicia, cargos que para sus seguidores responden a “motivos políticos”.
El abogado de Akhtar, Mahfooz Yar Khanel, aseguró que su defendido encabezará las sesiones del consejo ejecutivo de la ciudad a través de videoconferencias.
Karachi, capital de la provincia de Sindh, acoge a unos 20 millones de personas, una tercera parte de la industria del país, la bolsa, los principales aeropuerto y puerto, y genera en torno a un 25% del PBI nacional.
La ciudad no contaba con un alcalde desde 2010, cuando tras el fin del mandato de un intendente del MQM no se volvieron a celebrar elecciones, y desde entonces la urbe ha estado regida por autoridades elegidas desde Islamabad.

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