Un río de desechos cloacales atraviesa toda la Zona Oeste

Un grupo de vecinos prendió fuego a unas cubiertas sobre un montículo de tierra que oculta un cráter enorme. El lugar se ve atravesado por un río de desechos que recorre el barrio a lo largo de varias cuadras.
La situación de emergencia sanitaria que atraviesa a la capital pampeana es realmente desesperante. Son cientos los vecinos de diversos barrios de la ciudad quienes sufren las pérdidas cloacales, la presencia de millares de pozos que se forman en las calles producto de las pérdidas de agua y el deterioro de la cinta asfáltica por el paso de los vehículos. Como si esto fuese poco, los mismo vecinos se comunican directamente con los medios de comunicación para informar sobre la situación que atraviesan y todos coinciden en algo: “nadie nos atiende”. Mientras tanto, durante las últimas semanas, la ciudad estuvo atravesada por un paro de trabajadores de la Dirección de Agua y Saneamiento (Dagsa) que duró tres largas semanas debido a la decisión del municipio de trasladar a ocho trabajadores desencadenando la crisis. Si bien la emergencia tiene larga data y no es cuestión de semanas, nadie puede negar que los santarroseños quedan en medio de esta situación y son los verdaderos perjudicados. Incluso, se vieron situaciones en las que los propios vecinos arreglan los pozos y señalizan los cráteres en cada barrio.
Pasadas las 17 de ayer, en Piedras y Posta de Yatasto, en Zona Oeste Quintas, un niño andaba con su bicicleta sobre la vereda. A escasos metros, sobre la calle, un río de desechos y aguas servidas corría en dirección norte-sur, camino a la laguna. El ambiente era irrespirable y con las temperaturas altas registradas ayer, que rozaron los 28º, los sitios donde se registran pérdidas de desechos cloacales se volvieron un cóctel explosivo. Pero no sólo es imposible respirar, sino que la problemática va mucho más allá, ya que da lugar a posibles enfermedades respiratorias, en la piel, diarreas, proliferación de mosquitos, entre otros trastornos en la salud.

Incansable reclamo.
En la misma cuadra donde el niño paseaba alegre con su bici sin percibir el peligro que conlleva circular en cercanías de un río de desechos, algunos vecinos decidieron retomar un reclamo incansable prendiendo fuego algunas cubiertas sobre un montículo gigante de tierra que oculta un cráter de dimensiones exageradas y que se había formado luego de las inundaciones. En oportunidades anteriores no sólo era peligroso circular con un pozo de enormes dimensiones, sino que el agua de los tanques de las viviendas linderas salía sucia de tierra y con olor. Si bien luego de algunas quejas hubo personal y maquinaria pesada trabajando, el lugar comprometido quedó escondido bajo la montaña de tierra. “En lo que va del año son incontables las veces que llamamos al municipio. Nunca responden. Después, para las elecciones, los políticos (sin precisar de que partido ni gobierno) son los primeros en venir y luego desaparecen”, manifestó un joven, muy molesto por la situación que los aqueja desde hace varios meses.

Unica solución.
Mientras un equipo periodístico de LA ARENA dialogaba con las personas que viven en cercanías al cráter “arreglado” hace varios meses, una vecina con un secador de piso y un trapo en la mano maldecía por haber tenido que romper un caño para que no se le inunde de desechos cloacales el interior de la casa. El agua con desechos corría en grandes cantidades y desembocaba directamente en el río de desechos que recorre en varias cuadras la calle Posta de Yatasto. “Fue la única solución que encontré”, expresó la mujer.