Un Rubén Rada tanguero

“Muchos de esos negros murieron en la guerra del Paraguay y están olvidados, por eso cuento una historia maravillosa, trato de meter la cuchara y mostrarle a la gente que los negros tienen que ver con el tango y mucho”, explicó Rubén Rada en diálogo con Télam.
Con 73 años y en plena actividad, el autor y percusionista, de 73 años, regresa al local del barrio de San Telmo para mostrar su homónimo disco doble en el que abre el juego y salda una cuenta pendiente consigo mismo, la de hacer tango, una decisión a la que llegó motivado por su mujer.
“Después de editar ‘Amoroso pop’, mi mujer un día me dijo ‘dejáte de jugar al pop y hacé lo que sabés: tango y candombe’”, contó el artista que así tomó impulso para concretar un trabajo compartido con su socio, el tecladista Gustavo Montemurro, que participará de estos conciertos.
Rada recreará en vivo canciones propias como su “Candombe para Gardel”, tangos del “Zorzal Criollo” entre los que descuellan “Anclao en París”, “El día que me quieras” y “Cuesta abajo”, el clásico de Cacho Castaña “Café la humedad” y la habanera “Dos gardenias”, entre otros.
“En el espectáculo cuento cómo el blanco tomó el tango y lo hizo a su manera, es lo que se hizo desde Gardel en adelante, cuento la historia como hubiera sido el tango si fuese solo negro. Hubo tangos compuestos por negros que como no escribían músicas se los adueñaron”, repasó el uruguayo nacido en el barrio Sur, cuna del candombe montevideano.

Músicos.
“Después de que el tango se fue para el centro con Gardel y D`Arienzo no escuché que se hablara de lo importante que fue el negro en su fundación. Cuando estaba prohibido, sólo se tocaba en los ‘cabarutes’ y lo aceptaron cuando Gardel triunfó en Francia. Ahí lo agarró toda la sociedad, pero nadie menciona al negro”, dijo Rada.
Acompañado por Guzmán Mendaro, Nicolás ibarburu y Poli Rodriguez (guitarras), Lobo Nuñez (piano), Noé Núñez (repique), Bocha Martinez (chico) y César Martinez (narrador), Rada indagará en ritmos tradicionales de esta región producto del mestizaje cultural, de la fusión entre emigrantes europeos, descendientes de esclavos africanos y nativos.

“La casita de mis viejos”.
Con ese espíritu, “El Negro” pasa de cantar “La casita de mis viejos”, de Cobián y Cadícamo, a “Milonga para una niña” de Alfredo Zitarrosa, hasta llegar al universo estético de Bajofondo con “Ay”, una canción suya.
En relación a la gran admiración que siente por Gardel, el músico comentó que fue mi primer ídolo, me hubiera gustado cantar con él. En el show hablamos de él, recordamos el momento en que Gardel fue a buscar a Alfredo Lepera a París cuando estaba escribiendo para películas mudas porque Lepera era brasileño.
“Gardel fue el creador del videocilp, sus tangos duraban tres minutos y en las películas aparecía cantando clásicos como ‘El día que me quieras’”, acotó.