Una carrera en la cima del mundo

MARCELA BARALE SE VA A DISPUTAR LAS 100 MILLAS DEL HIMALAYA

“Un día empecé a correr para no ir al psicólogo, y no paré más”, resume con una sonrisa Marcela Barale, que se volcó al atletismo hace algunos años y que el próximo mes se dará uno de los grandes gustos deportivos de su vida: correrá la edición 2016 de “Las 100 Millas del Himalaya”, considerada como una de las diez ultramaratones más lindas del mundo, debido a los paisajes por los que atraviesan los competidores.
La prueba se disputará entre el 24 y el 28 de octubre, y a lo largo de los 160 kilómetros -por la cordillera del Himalaya- los atletas divisarán los montes Everest, Lhotse, Makalu y Kanchenjunga, cuatro de los cinco más altos del mundo. Serán cinco etapas de competencia de entre 21 a 42 kilómetros por día, en la frontera entre India y Nepal, en un recorrido que se hará entre los dos mil y los cinco mil metros sobre el nivel del mar. Todo un desafío.

Los comienzos.
Barale tiene 49 años y siempre estuvo ligada a los deportes, aunque su pasión por el atletismo llegó en la adultez. “Primero empecé a correr para despejar la cabeza, después comencé a competir en carreras de calle, y más tarde corrí la primera de montaña en Villa La Angostura. Y dije ‘nunca más vuelvo a la calle'”, recuerda hoy la atleta santarroseña al referirse a sus comienzos en esta disciplina.
“En 2011 empecé con las ultramaratones, y hoy la distancia más corta que corro son 50 kilómetros”, agrega Barale, que este año disputó dos “ultras”, en Fiambalá (Catamarca) y Yacanto de Calamuchita (Córdoba), como preparación para ir el próximo mes a la India.

Llegar.
“En todas las carreras el objetivo es llegar, y lo más entera posible”, aclara Marcela Barale, que en unos días estará viajando a Nueva Delhi (India), donde hará base antes de llegar hasta Mirik para comenzar con los dos días de aclimatación de cara al comienzo de “Las 100 Millas del Himalaya”.
“En lo personal es una carrera distinta a las que habitualmente corro, porque es por etapas y yo siempre hago non stop (largan y llegan). Además será una experiencia interesante porque se trata de conocer otra cultura”, agrega la atleta santarroseña, y a modo de ejemplo explica que al finalizar cada etapa no contarán con duchas para bañarse, aunque sí con lugares para alimentase y descansar.
“En este tipo de carreras el 99 por ciento pasa por la cabeza, que debe acompañar a un entrenamiento físico de meses”, señala Barale, que desde el año pasado viene proyectando esta competencia, con duros entrenamientos diarios, una dieta equilibrada y carreras preparatorias.
“Uno se prepara para estar al cien por ciento en el momento de la carrera, aunque en este caso son diferentes etapas y hay que proyectar eso también”, añade la ultramaratonista, que un día se puso a buscar las diez competencias de larga duración más lindas del universo y eligió ir a la India, donde estará acompañada por Ricardo De La Serna (su pareja), quien también participará de un trekking de poco más de 50 kilómetros.
“Hace muchos meses que estamos preparándonos para esta carrera. Nuestra intención es ir a disfrutarla”, concluye Barale, que en pocos días estará corriendo en la cima del mundo.

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