Una “cucha comunitaria”

Calle 25 de Mayo casi esquina con la Avenida San Martín. Frente a un kiosco, dos grandes cajas de cartón cubiertas con plástico negro (agropol), llaman la atención de los transeúntes o usuarios de colectivos que tiene la parada justamente ahí.
Una pequeña nota pegada en lo que sería el “techo” de la caja avisa: se trata de una “cucha comunitaria”, destinada a perros de la calle que en esa esquina tienen a otra benefactora que los atiende con comida y agua.
Como los humanos, los canes sufren el “déficit habitacional” que los lleva a pernoctar al aire libre, sin una confortable “cucha comunitaria” que los proteja de las inclemencias del invierno.
Sólo dos ejemplares de gran porte ocupan sus confortables monoambientes, mientras que el resto de los perros que pululan por esa zona, observan ¿con envidia? tanto confort para unos pocos.
Los responsables de las “cuchas” se presentan como una organización animalista y ambientalista.