Una destacada actuación pampeana

OLIMPIADA ARGENTINA DE CIENCIAS JUNIOR EN MENDOZA

“La Pampa tiene siempre muy buen nivel. Todos los años volvemos con premios, por suerte ya se hizo una costumbre”. La satisfacción de Marina Carignani antes de subir al colectivo de regreso a casa dejó en claro el gran desempeño que la delegación pampeana tuvo en una nueva edición de la Olimpiada Argentina de Ciencias Junior que organiza la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo).
Carignani es docente de Matemática y viajó a la capital mendocina junto a Vanesa Gutiérrez (también docente) y cuatro alumnos y alumnas del colegio Santo Tomás de Santa Rosa. Y de ese establecimiento, Catalina Echeverría y Tahiel Damiani consiguieron el tercer puesto en el Nivel 1. En el Nivel II participaron Luna Sanes Salazar y María Paz Pallota, también de ese colegio santarroseño.
En tanto, Joaquín Otero Schroeder, de General Campos, se quedó con la medalla de oro en el nivel II y se convirtió en el más destacado de los alumnos premiados pampeanos, cuya delegación también consiguió distinciones y menciones especiales.
Participaron los colegios Sur Pampeano de Colonia Santa María, Crucero General Belgrano de General Campos, Escuela Rural 18 de Caleufú, EPET 4 y Secundario Valle Argentino, ambos de General Acha, Instituto Amadeo Jaques de Quemú Quemú, Santo Tomás de Santa Rosa, Instituto Agropecuario de Alpachiri y el Instituto José Hernández de Colonia Barón.
Las Olimpiadas de la UNCuyo son las más completas y exigentes en el área de Ciencias Naturales y comprenden la Matemática, la Química y la Física. En esta edición 2017 hubo 515 adolescentes de todas las provincias argentinas, por eso el desempeño pampeano es muy destacado.
“Fue una semana espectacular, desde lo organizativo y hasta el trato que nos dieron. Nosotros paramos en un hotel de Bermejo, que está a unos 8 kilómetros de la ciudad de Mendoza y los chicos pudieron disfrutar muchísimo más allá de las actividades diarias”, contó ayer Carignani a LA ARENA.

Artísticos.
Entre esas actividades también hubo talleres para las docentes y también para los chicos y chicas. “Hubo talleres de arte, de recreación, de pintura, de alfarería, mucho artístico que sale de lo que fue la ciencia, así que eso es muy estimulante para todos más allá de la Olimpiada en sí misma”, describió la docente.
Los distintos grupos pasaron la instancia local hasta llegar a la nacional. A partir de allí se prepararon y estudiaron para el evento más importante.
La UNCuyo organiza la Olimpiada Argentina de Ciencias Junior desde 2009. El objetivo principal es incentivar vocaciones por el estudio de las ciencias y que “los estudiantes vean que la ciencia no está alejada de la vida cotidiana, sino que está presente en cualquier actividad que se hace de manera cotidiana”, según expresaron las autoridades.