Vecinos se sumaron a “día mundial”

CAMPAÑA PARA "DEJAR EL AUTO EN CASA"

No fueron pocos los santarroseños que decidieron adherir al “Día Mundial sin autos”, y hasta hubo quienes advirtieron que les pareció que el tránsito vehicular era menos que el de otros días, aunque obviamente eso no resulta fácil de comprobar.
El propio intendente Leandro Altolaguirre se sumó a la campaña por el “día mundial sin autos”, y colocándose el casco correspondiente anduvo en bicicleta así en la mañana de ayer. Otro que habitualmente utiliza ese medio para movilizarse es, precisamente, su antecesor, Luis Larrañaga, a quien muchas veces se puede ver subido a una bici.
Ayer se celebraba en todo el mundo el “Día Mundial sin Autos”, como marco de una campaña para concientizar sobre el daño al medio ambiente que provoca el uso masivo de vehículos motorizados particulares, y promover el uso del transporte público de pasajeros y de la bicicleta, como medios de transportes más sustentables.

Altolaguirre en bici.
Sumando su compromiso a dicha campaña, el intendente municipal, Leandro Altolaguirre, se trasladó desde su hogar hasta el Municipio a bordo de una bicicleta, como una forma de adhesión al sentido de la misma. No se pudo saber que algunos de sus otros funcionarios lo hubieran imitado.
Hubo algunos vecinos y vecinas que se sumaron a la iniciativa que promueve el traslado en bicicleta, a pie o en transporte público, invitando también a comercios, reparticiones públicas, universidades y colegios, a sumarse para hacer más fuerte el mensaje de concientización sobre del cuidado del medio ambiente.
Cada 22 de septiembre se celebra el “Día Mundial sin Autos” (#DMSA) con el objetivo de concientizar sobre el daño al medio ambiente que provoca el uso masivo de vehículos motorizados particulares, y promover al mismo tiempo el transporte público de pasajeros y la bicicleta como medios más sustentables. A nivel local, Bicisendas SRT invitó a plegarse a la iniciativa en consonancia con las principales ciudades del mundo.

Emisiones perniciosas.
Los que alentaban la iniciativa sostienen que la incidencia del transporte motorizado en el cambio climático es enorme. La mitad de las emisiones de gases de efecto invernadero debidas al transporte se producen en las ciudades.
La movilidad urbana representa el 40 % de todas las emisiones de CO2. Ello genera graves problemas de salud pública. La Organización Mundial de la Salud estimó que en 2014 siete millones de muertes prematuras fueron atribuibles a la contaminación del aire (1 de cada 8 muertes a nivel global) y una proporción significativa es el resultado del transporte urbano.
El principal emisor es el coche, por lo que es urgente adoptar medidas para reducir el uso del automóvil en las ciudades y trasvasar viajeros a otros modos de transporte menos problemáticos y contaminantes, como es el caso del transporte.