Villa Borgna, 90 años

Estación Trebolares, o Villa Borgna, es un pueblo rural que como muchos otros de la llanura oriental pampeana inició su historia al ritmo de las actividades agropecuarias, entre colonias y estancias, cultivos y cabañas, inmigrantes y criollos.
Gustavo G. Pérez *
Tras las campañas militares a territorios indígenas y en los dominios ranqueles de Pincén, las líneas ferroviarias penetraron presurosas al recién delimitado territorio de La Pampa, entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX, con el propósito de poner en producción las amplias praderascondestino a los mercados de exportación.
La estación de Trebolares fue implantada en septiembre de 1906 pero la localidad denominada Villa Borgna se fundaría recién dos décadas más tarde, en 1927, conformándose como uno de los pueblos de más tardía constitución en territorio pampeano.
La historia de Trebolares indica que luego de su apogeo, el pueblo y su medio rural comenzaron un lento despoblamiento, influido entre otros motivos por la cercanía con General Pico y la menor presencia de trabajadores en los campos, derivado de un creciente proceso de agriculturización, producciones cada vez más tecnificadas, aunque con una cierta importancia de la ganadería y tambos, actividades que sostienen el trabajo agrario actual.
Esa proximidad con General Pico, que ayer fue su desventura, en la actualidad se puede convertir en una oportunidad para la villa, en contextos en los que se valora la vida en entornos territoriales menos modificados. La contigüidad con la ciudad más importante del norte de la provincia puede significar para algunos habitantes su lugar de residencia habitual o, incluso, una segunda residencia de fin de semana. El tiempo otorgará la respuesta para un pueblo que, como tantos otros, se resiste a desvanecerse en la vastedad de la llanura entre alambrados y cultivos.

Primera estación.
Trebolares, en el departamento Maracó, es la primera estación pampeana, respecto al Meridiano V, de uno de los ramales del Ferrocarril Oeste proveniente del puerto de Buenos Aires. Se ubica aproximadamente a 15 kilómetros de General Pico y a 20 kilómetros de la localidad bonaerense de González Moreno (Estación Meridiano Quinto). La línea proveniente de Olascoaga finalizaba en Telén, como punta de riel, conformando la avanzada y máxima penetración del ferrocarril en territorio pampeano, vías que se conocieron con el nombre de “ramal forestal” por la importancia del recurso obtenido a partir del bosque de caldén.
Luego de las campañas militares hacia territorios indígenas de 1879, y una legislación propicia a la división y enajenación de las tierras, se inició el proceso de mensura. El nuevo territorio se denominaría Territorio Nacional de La Pampa, conformado por ley del Estado Nacional en 1884.
En la zona de la actual Estación Trebolares se destacó desde fines del siglo XIX, inclusive en años anteriores a la llegada del ferrocarril, la presencia de tres grandes estancias, que aún permanecen aunque con menor superficie debido al proceso de subdivisión de las tierras. Ellas son Estancia Trebolares, en cuyos primeros documentos aparece con el nombre de “Los Trevolares” (con “v” corta), Estancia La Gwenita y Estancia Santa Aurelia.
La referencia más antigua que se tenga del Lote 7, Fracción C de la I Sección, donde se encuentra Villa Borgna, la otorga el expediente de 1886, cuya mensura fuera llevada a cabo por el agrimensor Wenceslao Castellanos. En él se menciona como propietaria de las 40.000 hectáreas conformadas por los lotes 6, 7, 14 y 15 a la Sociedad Anónima “Pampa Estancia Company”, que comprara los dos primeros lotes a Jorge Read y los restantes a Guillermo Ricketts, adquirientes de las tierras en 1882.
En tierras de la antigua estancia “Los Trevolares” se desarrollaría la Colonia Trebolares. La feracidad de los suelos resultaba un atractivo para los colonos que llegaron en un número significativo para arrendar primero y luego adquirir las tierras de la naciente colonia.

Pueblo Villa Borgna.
El proyecto de fundar un pueblo tuvo en José Borgna al impulsor más interesado. Por ese motivo, este descendiente de italianos cedió parte de sus tierras para la fundación de una nueva localidad, Villa Borgna. El remate de las tierras se programó para el 6 de marzo de 1927. Aunque este día no constituye la fecha precisa de su fundación, se toma como la referencia ineludible de todos los habitantes del lugar.En 1930, tres años después de su fundación, los vecinos del novel pueblo remitieron al Gobernador de la Pampa Central una nota en la que solicitan la creación de una Comisión de Fomento. El pedido fue desestimado en diciembre de ese mismo año en términos muy duros.
Acerca de la importancia comercial de Trebolares, el informe señalaba que, exceptuando la casa de comercio de Rodríguez, “no existe en la localidad otra digna de mención […] la creación de una ‘Comisión de Fomento’, en un pequeño villorio como lo es ‘Trebolares’ solo serviría para manzana de discordia entre sus habitantes […]” (Fragmento de la foja 5 del Expediente 8/V del Registro 4.058 del Fondo de Gobiernos).Ante el informe emitido, la resolución del Gobernador fue categórica pero controvertida: “La información producida por la policía del lugar establece la falta de cohesión social en ese pueblo”. Por lo tanto, resuelve no hacer lugar al pedido formulado. Vale decir que la denegación al pedido de los vecinos llama la atención teniendo en cuenta que la población de Trebolares por aquellos años se encontraba creciendo y oscilaba en 450 habitantes, y en su entorno se manifestaba una dinámica agropecuaria prometedora. La Guía Comercial de la época destacaba la producción de trigo, maíz, avena, centeno y alfalfa en más de 40.000 hectáreas, el ganado vacuno alcanzaba las 50.000 cabezas, el lanar 55.000 y 3.000 los yeguarizos (Guía Comercial del Norte Pampeano de 1943-1944).
La progresión de la población de Trebolares, con un crecimiento notable durante la primera mitad del siglo XX, se revierte a partir de la década de 1950, hasta caer por debajo del centenar de habitantes en la década del ’70. La disminución demográfica se acentuó en los decenios siguientes hasta los 40 habitantes de la actualidad. Del análisis comparativo entre el plano catastral del pueblo diseñado con sus doce manzanas y la plaza central, y la imagen satelital actual, de solo cuatro manzanas ocupadas, se puede apreciar cómo el emprendimiento urbano tuvo un ambivalente desarrollo de acuerdo a las expectativas iniciales.

¿Un barrio de Pico?
De los testimonios recogidos en la localidad, se manifiesta cierto descontento de la población con la indiferencia de las autoridades de General Pico. Es que Villa Borgna nunca se consolidó como Comisión de Fomento; de hecho constituye en la actualidad un barrio más de la ciudad desde el punto de vista administrativo.
Las tensiones suscitadas en la localidad respecto a su situación jurídica tuvieron su ápice en 1989. En un artículo del diario La Arena fechado el miércoles 2 de agosto de 1989 y bajo el título “Trebolares. Un pueblo que no quiere morir”, dos cronistas del matutino reprodujeron parte de la charla que mantuvieron con integrantes de la Asociación Pro-Comisión de Fomento. En la nota, los trebolarenses manifestaban que el proyecto para constituir una comisión fue aprobado por la legislatura provincial en 1988, pero que hasta el momento no había sucedido nada. Por otra parte, indicaban que “la Municipalidad de General Pico recauda, en concepto de guías de hacienda de los productores de la zona, importantes sumas mensualmente de las cuáles no vuelve un centavo al pueblo”.
En la actualidad, una de las principales demandas de la población surge de la deficiencia en la provisión de los servicios públicos indispensables. Agua potable, gas, la posibilidad de contar con un acceso asfaltado y un edificio propio para la posta sanitaria son demandas sociales de larga data.

En el futuro.
Villa Borgna es una localidad tranquila, con los terrenos del ferrocarril y su estación como dominantes de la fisonomía del lugar. Completan el paisaje un par de decenas de viviendas, una capilla habitualmente cerrada, el destacamento policial, la posta sanitaria y la escuela N° 122 “José Borgna”.Trebolares es una de las tantas estaciones de La Pampa que nació al compás de un modelo de desarrollo político y económico que valorizó las amplias llanuras para poner en producción sus tierras y exportar los productos hacia los mercados europeos.
Las ilusiones de sus primeros habitantes llevaron a imaginar la consolidación de un poblado que se convirtiera en un importante centro de servicios. El paso de las décadas reforzó un proceso de despoblamiento que responde a múltiples causas territoriales. En la actualidad, nuevos emprendimientos inmobiliarios permiten avizorar un futuro prometedor. Si se atienden sus demandas de servicios y se logra revalorizar su ubicación, quizá el paso del tiempo consolide en Villa Borgna una localidad que se resiste a desaparecer. Si la desidia le gana al interés quizá su destino sea inexorable como el de muchas poblaciones del este pampeano, un recuerdo de un pueblo que alguna vez fue a la vera del ferrocarril.
Este artículo constituye una síntesis del capítulo del mismo nombre publicado en el libro “La población rural en la provincia de La Pampa. Vestigios del pasado, singularidades presentes y alertas para el futuro de los pueblos rurales”, coordinado por Beatriz Dillon y editado por la Editorial de la Universidad Nacional de La Pampa.