“Escritor multifacético”

Andrea M. D’Atri* – La muerte trágica este 6 de junio del escritor pampeano Guillermo Herzel golpeó duro. El poeta, narrador e historiador es recordado en este reportaje por Edgar Morisoli, compañero de trayectos desde la Asociación Pampeana de Escritores.
Edgar se enteró enseguida del accidente automovilístico de Guillermo Herzel y Mirta, su compañera de vida, ocurrido este martes en rutas del sudeste pampeano. Esa noche, telefoneó a uno de los mejores amigos de Guillermo: Pinky Pumilla. Luego durmió mal. Había hablado con él, el domingo. “Guillermo había venido a buscar el resultado de un análisis. No sé cómo fue ese resultado, si fue adverso, si fue favorable… al golpe, al sacudón, es difícil hablar”, dice de su compañero de escenario en las “lecturas escénicas”. Pero hace el esfuerzo: “Guillermo, yo lo conozco hace mucho tiempo, el estuvo en la APE desde las primeras etapas. Fue presidente y cuando él era presidente, viviendo en Guatraché, yo era su vice en la comisión, así que fueron dos años de trabajo muy cercano. Y ahí empecé a conocerlo como poeta, narrador, historiador, empecé a conocer su cariño por la gente, por la gente que ha vivido estos paisajes, estas latitudes, desde los pueblos originarios a los cuales dedicó un libro hermoso pero que no es solamente un título de su obra, era un vector de su espíritu”.
P.: -¿Cuál consideras, Edgar, que es el mayor aporte de Guillermo a las letras pampeanas?
E.M.: -Guillermo prosiguió y renovó un género que acá tenía algunos antecedentes pero no demasiado, el género Cantata. Se habían hecho algunas cosas en Coarte; hicimos Epopeya del riego, pero después en particular algunas cosas de las que yo he participado no eran exactamente cantatas. Y creo que hemos hecho bien en darle otro nombre -lectura escénica-, porque para que sea cantata, la música tiene que tener una participación mucho más profunda, mucho más protagónica. Cantatas son las de Guillermo; Trigo y discordia, esas son verdaderas cantatas. Hay una que quedó a punto de ser estrenada, se llama Los olvidados del Agua. En ella han participado prácticamente todos los músicos de La Pampa.
P.: -Esa no fue presentada.
E.M.: -No. La gente de la Asociación de Músicos está dispuesta a ponerla en escena, a completar alguna cosas que puedan estar faltando y ponerla en escena en el teatro Español; creo que sería el mejor homenaje: Los olvidados del Agua.
P.: -¿Cómo sentías la escritura de Guillermo, más allá de sus diferentes obras?
E.M.: -En Guillermo es muy evidente en su escritura lo multifacético, donde cada faceta tiene peso propio. Hay otros casos de escritores que cultivan distintos géneros pero prima uno. Por ejemplo, el Tata Herrera es un narrador nato; Walter Cazenave, es un narrador nato, ha cultivado la poesía en escasas ocasiones, pero uno se da cuenta que no es su género. En el caso de Guillermo, el narrador es tan valioso como el poeta, es tan valioso como el historiador, ha hecho cuento, novela, prosa fantástica y se mueve con soltura y lenguaje específico en cada uno de los géneros. Ahí está su valor. Es un volumen polifacetado pero en que ninguna faceta prima en perjuicio de los demás, sino que todas son igualmente valiosas. No es frecuente.
P.: -¿Cuál es la necesidad de Herzel con respecto al paisaje?
E.M.: -El paisaje humano. El tiene un patrón para medir ese paisaje y es el hombre y la mujer de ese paisaje. Es como si dijéramos que mientras no hay una criatura que lo mire y lo vea, que lo viva, el paisaje no es paisaje, porque el individuo, la mujer, el hombre, establecen el diálogo cultural con el paisaje. Ahí, la mera geografía pasa a ser paisaje. Eso es un gran aporte de Guillermo.

Compañero de lucha.
Para Morisoli, Herzel “ha sido un compañero de lucha sin claudicaciones”. “Y lo que son las vueltas de azar”, dice, y agrega: Yo la semana que viene viajo a Buenos Aires para la audiencia de conciliación (en la Corte Suprema de Justicia, por la demanda a Mendoza y Nación por la restitución de las aguas del río Atuel) y me voy a encontrar con la voz de Guillermo, porque el video que hizo el Canal 3, la voz que ellos eligieron, fue la de Guillermo. Cuando lo llamaron los muchachos del canal, él preguntó porqué. Y le dieron un adjetivo que a primera vista a él lo desorientó y a mí también, pero después me di cuenta que el videasta tenía razón. Dijeron: -Necesitamos una voz creíble. Eso fue lo que dijo el muchacho del canal que estaba haciendo el video. Ese audiovisual es casi la médula de la presentación pampeana, bueno la voz que narra a lo largo del video, es la de Guillermo.
P.: -¿A través de qué acontecimientos describirías el compromiso político de Herzel?
E.M.: -La APE ha tomado posiciones muy claras ante una serie de cosas. Si bien en ningún momento un embanderamiento partidario, entre otras cosas porque su estatuto lo prohíbe. Guillermo había estado muy cerca de los desaparecidos de su región, en particular de este chico Davit, de modo que estuvo participando de todo lo vinculado con su muerte y después con todo lo vinculado con el instituto José Ingenieros de Jacinto Aráuz.
Para Edgar Morisoli, es importante reconocer que la ausencia de Guillermo Herzel se va a sentir no sólo en el ámbito de las letras y no sólo en su pueblo de origen y residencia. “Se va a sentir, aparte de La Pampa en su conjunto, en toda una región bastante grande, una región que hacia el oeste llegaba hasta Bernasconi, Hucal, San Martín; hacia el sur, hasta Jacinto Aráuz y más al sur de Aráuz, Callaqueo, la Colonia San Rosario, Traicó. E inmediato hacia Guatraché, la zona lindera de provincia de Buenos Aires, Darregueira, 17 de Agosto”. Esa vasta zona, según el escritor, “tenía en Guillermo su mentor cultural”.
*Redacción de La Arena