miércoles, 23 octubre 2019
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Horacio y Teresita

Teresita López Lavoine y Horacio Echániz formaron una pareja signada por el arte. Cada uno desde su especialidad y con un lenguaje expresivo propio, se acompañaron y complementaron.
Ana Paula Cuñado *
El próximo sábado 13 de abril a las 18 horas, el Museo Provincial de Artes inaugura una muestra en la que se presentarán pinturas de la artista plástica Teresita López Lavoine y fotografías de Horacio Echániz.
La exposición podrá visitarse de lunes a viernes de 8 a 19 horas; sábados, domingos y feriados de 18 a 21 horas, con entrada libre y gratuita, y permanecerá abierta durante un mes.
Pero quiénes son Teresita y Horacio. Oriundos de La Plata y Buenos Aires respectivamente, ambos formaron una pareja signada por el arte que se acompañó y complementó.
Horacio Echaniz fue maestro de toda una generación de fotógrafos. Fallecido tempranamente, dejó un importante legado fotográfico.
Teresita lópez Lavoine eligió la pintura como forma de expresión, aunque también incursionó en la fotografía. Fue docente en el Instituto Provincial de Bellas Artes y miembro fundadora del Centro Pampeano de Artistas Plásticos.
La muestra próxima a inaugurarse presenta un recorrido retrospectivo por la producción de los dos artistas. Curada por sus propios hijos -Horacio, Ricardo y Rafael -también fotógrafos-, pretende abarcar todas las técnicas por las que la pareja ha incursionado a lo largo de su carrera.
Caldenia reunió a Teresita y Ricardo Echaniz -hijo menor del matrimonio- en el estudio de este último, para entrevistarlos y conocer sus impresiones y expectativas puestas en la exhibición.
Para Teresita, es «un reconocimiento al trabajo». Según expresó Ricardo, se encuentran «muy conformes con el resultado, vamos a ver si la gente dice lo mismo, pero por lo menos a nivel de familia, que fue un poco la idea de impulsar un proyecto juntos y de poder participar todos en esto, estamos conformes».

-¿Cómo surgió la idea de la muestra?
Teresita: -La directora del museo Noemí Fiscella fue alumna mía, y en cuanto entró de directora del museo, me pidió esta muestra. Y yo le dije que sola, no… y entonces ella me ofreció su ayuda y mis hijos se sumaron.

-¿Quien se encargó del trabajo curatorial? -¿Desde qué criterios se seleccionaron las obras?
Teresita: -Mis hijos, sin discusiones. Casi hubo unanimidad.
Ricardo: -En realidad la idea fue que hubiera un poco de todo, ella es bastante amplia en cuanto a las técnicas que ha usado. Dentro de lo que es la pintura ha incursionado en témpera, óleo, en lo que tiene más o menos volumen, en el dibujo con pluma, lápiz, y también en el grabado. Y bueno… la idea era que hubiera un poco de todas las épocas de su producción, que sea realmente una retrospectiva de cada uno de ellos, porque en realidad el mismo criterio se usó con las fotografías de mi padre. No obstante, la idea era que tuviera un poco de cada una de las técnicas que ellos usaron y de cada una de las épocas en las que produjeron. Que es difícil, porque honestamente partimos de la base -sin haber rescatado todo- de 300 imágenes y había que dejar 35 ó 40. En cuanto a la selección del trabajo fotográfico de mi padre, la muestra está curada desde lo artístico, por supuesto, pero también pretende ser un reflejo de la sociedad de hace tres o cuatro décadas. Que es lo que patrimonialmente tiene la fotografía, para nosotros la fotografía además de ser un medio de expresión, es un concepto que queda en el tiempo, y a través del tiempo refleja un montón de cosas.

-Es una muestra familiar. ¿Tiene algún significado especial?
Teresita: -Es el reconocimiento a un trabajo.

-Ricardo, entiendo que te ha tocado encargarte de la reproducción de las copias fotográficas para la muestra.
Ricardo: -No, en realidad las obras de ambos son originales, lo que se muestra. Lo que se está haciendo paralelamente a este proyecto, es un trabajo de recopilación y reproducción digital de absolutamente todo el material que hay, tendiente a conservarlo en el tiempo, de la forma que sea posible, para reproducirlo en el medio que te imagines. Después esto puede terminar siendo un libro, un sitio web, o lo que sea. Pero en general, que la imagen esté digitalizada y con la mayor rigurosidad que se pueda.

-¿Cómo recuerdan a Horacio?
Teresita: -Siempre trabajando. Absolutamente metódico, y muy dedicado a su trabajo.
Ricardo: -Era absolutamente meticuloso para absolutamente todo. Estamos hablando de un fotógrafo que trabajó en la década del 70, 80 y mitad de los 90, así que por supuesto que no hay absolutamente nada digital. Hay un bagaje de creatividad más un plus de técnica que era impecable.

-Teresita, en cuanto a tu acercamiento al mundo del arte, ¿podés contarme cómo sucedió?
Teresita: -Se ve que desde chiquita tuve inclinación, porque me mandaron a la escuela desde los seis años, a Bellas Artes. Y estuve ahí hasta los 21. Siempre me gustó, pero lo que pasa es que hay elecciones en la vida, o te hacés artista plástica o te hacés madre. Y esos dos roles se complementaron cuando crecieron los hijos.

-Si tuvieras que describir qué significa pintar para vos… cómo lo sentís, ¿qué me dirías?
Teresita: -Es una necesidad expresiva. Si no sentís la necesidad, no lo hacés. Como me pasó después que terminé, llegó un momento que lo hice y dije hasta acá llego, ya basta. Creo que con lo que dejé está dicho lo que yo pensaba.
Ricardo: -Creo que mucho tiene que ver con que en general el arte es un medio de expresión y como tal mis padres lo han tomado, y después lo han traspasado de generación en generación, porque nosotros un poco hacemos lo mismo. Ambos nos lo han pasado, primero la pasión por el trabajo, sea cual fuere, y la seriedad para encararlo porque el nivel de excelencia en la aplicación, desde la técnica hasta el respeto por el laburo en general, creo que es un común denominador dentro de las dos carreras, la de mi mamá y la de mi papá. Que en algún punto se complementaban pero manteniendo siempre una independencia de criterios absoluta y con dos formas de ver el arte distintas.

-Teresita ¿cómo es tu proceso creativo?
Teresita: -Mirá…mi método es no tener método. Hice de todo, de cualquier manera. Era la propuesta de aprender algo, hacerlo y una vez que lo aprendía lo dejaba, era buscar y jugar. Directamente cuando no me salía, me enojaba y lo hacía de nuevo. Y una vez que me salía… ya está, lo dejaba. A mí me pesaba repetir, para mí es un dolor que tantos artistas reconocidos se hayan repetido una vez que encontraban el éxito, donde se sintieron acompañados, cómodos, aceptados. Para mí, el artista se mantiene artista mientras es curioso y juega.

-¿Qué te gusta pintar, hay algo que te gusta más, hay algo que no te gusta nada?
-No sé lo que he pintado. Lo descubrí ahora que los chicos me sacaron todas estas obras afuera. Era todo totalmente inconsciente, una vez que terminaba una obra -porque ahora ya no pinto más- descubría lo que quería decir y a veces ni yo lo descubría.
Nunca sabía lo que quería decir en el momento. Ahora, cuando una obra no la tenía resuelta, la hacía tantas veces como para que el resultado me dejara satisfecha. O sea que la idea era inconsciente, pero yo estaba consciente de que había que sacarla. Hay obras que he hecho tres veces, de las cuales después elegía una.

-¿Y alguna vez te pasó que no quedaste conforme con el resultado?
Teresita: -Uh, tengo millones que están sin terminar, están ahí. Y las que no están firmadas que serán el 50 por ciento, es porque no estoy satisfecha con ellas. O sea que yo las daba por terminadas, pero en realidad, ya estaban agotadas. Yo tenía una manera de trabajar, que en el taller tenía todo desparramado y tenía colores por todos lados, agarraba lo que quería y empezaba a pintar cualquier cosa. Por ejemplo, un dibujo lo tenía seis, siete meses en el caballete porque le iba poniendo dos gotas en una semana, no sabía lo que le tenía que seguir agregando, y por ahí lo veía y salía algo más.
Pero por ejemplo los grabados los empezaba y los terminaba en una tarde.

-¿En pocas palabras, cuál es la intención de tu obra… si es que lo sabés?
Teresita: -Sacarme de adentro lo que tenía. Expresarme. No tenía otra cosa.

-¿Tenés alguna técnica preferida?
Teresita: -No.
Ricardo: -Yo creo que sí, lo que hay es una repetición de elementos. Hay algunos elementos que se van repitiendo, que yo estoy seguro de que son inconscientes.

El estudio está repleto de cuadros. Mientras los miro, Teresita me detiene en algunos de ellos para hacerme algún comentario: «… mucho tiene que ver la familia» dice. O «Este tiene algo que es una fijación mía que es el huevo, el huevo está en todas mis obras».
Mientras recorremos fotos de Horacio, comenta: «Salíamos todas las vacaciones a sacar fotos, cuando a él le gustaba un lugar para sacar una foto, íbamos a la mañana, a la tarde y a la tardecita, sacaba las tres fotos y después se quedaba con la que más le gustaba».

* Lic. en Comunicación Social