Represión en los campos

Norberto G. Asquini* A comienzos de 1919 los chacareros de Colonias Trenel comenzaron una huelga por mejoras laborales y por la tierra. Fueron violentamente reprimidos por la Policía que detuvo a más de 40 agricultores ante el temor a un "foco revolucionario" en plena pampa.
En 1919 comenzó a manifestarse en el agro pampeano un profundo malestar producto de la conjunción de varios factores desfavorables que se dieron en esa década, pero que se multiplicaron en una sola cosecha. El chacarero se sumó así a la intensa movilización obrera urbana que hiciera del año 1919 uno de los más intensos y violentos de la historia argentina. Fue ese el momento en el que estalló en La Pampa el reclamo de los agricultores dirigidos por la Liga Agraria, pero ya no para pedir por mejoras en la producción, sino para reclamar por la tierra que trabajaban.
La huelga chacarera que estalló en 1919 debemos considerarla en el marco de un momento del resurgir de la militancia obrera debido tanto al cambio del clima político e ideológico ya insinuado a escala mundial, como a la reactivación económica de posguerra que puso fin a una etapa de graves dificultades para el agro pampeano. Desde la perspectiva de las elites gobernantes, se había abierto un avance de las ideas revolucionarias y maximalistas, y era una coyuntura llena de amenazas. Los violentos choques ocurridos en la "Semana Trágica" de enero de 1919 entre manifestantes obreros de tendencia anarquista y sectores nacionalistas, tanto civiles como militares, dieron lugar a esa interpretación y abonaron con esa visión otros conflictos.
En La Pampa, en pocos meses, la Liga Agraria dirigida por los socialistas Luis Denegri y Antonio Buira llevó adelante en el territorio una huelga rural que paralizó las tareas del campo. Sin embargo, a los pocos meses el gobierno radical, a través de la represión policial y la aplicación de la Ley 7029 -de Defensa Nacional-, dio con los cabecillas en la cárcel y acabó violentamente con el estallido agrario.

Foco de resistencia.
Uno de los principales focos de resistencia chacarera se dio en la zona de Estancia y Colonias Trenel. Esas tierras pertenecían a Antonio Devoto que las compró en el año 1905 y llegó a poseer 363.000 hectáreas. La mayoría de los campos eran arrendados por colonizadores y comerciantes que los subarrendaban a agricultores. En 1915 se llegó a la mayor extensión sembrada con 335.000 hectáreas. Contenía seis estaciones ferroviarias y a los pueblos de Trenel, Metileo, Monte Nievas, Arata, Caleufú y Embajador Martini.
Cuando la huelga de "brazos caídos" para reclamar por mejoras y por la tierra se extendió entre mayo y junio, el gobierno apeló a la Policía y a la Justicia para aplastar el reclamo. Una comunicación del gobernador interino Arturo Argañarás al ministro de Agricultura Alfredo Demarchi adelantó: "Durante las noches del 20 al 23 de mayo, varios sujetos armados a winchester recorrieron las colonias de Caleufú, Embajador Martini y Arata, amenazando a los colonos para que inutilizasen los útiles de labranza. La policía procederá con todo rigor". A fin de mes, el comisario Carlos Montaña se dirigió a la zona para realizar el sumario y desató una redada.

A los golpes.
La prensa socialista indicaba que "en Ingeniero Luiggi desde el comienzo de la huelga agraria la policía de Caleufú capitaneada por el subcomisario Felipe Larra puesta a las órdenes del privilegio comenzó a hostigar a los ciudadanos que estaban frente al movimiento. Hubo sumarios, amenazas de cárcel y destierro y algunas trompadas (…) y por fin la calumnia para ver de quebrantar la firmeza de los colonos y obligarles a volver al trabajo (…) Desesperados los terratenientes y anhelando vengarse de los colonos más capaces con la complicidad de dos desgraciados colonos alcoholistas forjaron la novela de la cuadrilla de ‘agitadores’ armados hasta los dientes y enmascarados que asaltaban chacras y exterminaban ‘carneros’. El subcomisario Larra, un sargento y tres agentes inician la tarea trasladándose a la chacra del colono Flores que en ese momento se encontraba en la trilla y sin más ni más lo encadenaron con su hijo trasladándolo a la comisaría de Caleufú sin darle permiso para avisarle a la familia".
Continúa la crónica: "En la comisaría fueron atados padre e hijo en un poste donde permanecieron dos días y dos noches en mangas de camisas e incomunicados. Cada tanto Larra los hacía llamar a la oficina donde previo algunos golpes les quería hacer declarar lo que él deseaba amenazándoles con romperles la cabeza. A un joven, Juan Crenna, lo tuvieron dos días atado sin comer ya que no quería declarar. Al señor Hermenegildo Sevillano lo tomaron preso al bajar del tren. Así de esta forma encarcelaron a 20 colonos manteniéndolos 9 días incomunicados y maniatados hasta el 1º de junio día en que fueron embarcados en el tren con destino a Santa Rosa con grillos y vigilantes armados con bayoneta calada".
Fueron detenidos en esa oportunidad los hermanos Crenna y Hermenegildo Sevillano por denuncias anónimas. Todos fueron esposados y trasladados hasta General Pico en tren. Allí fueron recibidos a pedradas por elementos de la Liga Patriótica Argentina local.

Apremios.
Poco después se hicieron públicos nuevos apremios contra los chacareros de la zona. Germinal difundió algunos de esos procedimientos. El chacarero José Ravinari de Caleufú estuvo incomunicado ocho días en esa comisaría y seis en Santa Rosa, estando treinta horas sin comer. "Durante su permanencia en la comisaría de Caleufú estuvo sujeto a la barra siendo golpeado y amenazado por el subcomisario Larra para obligarlo a declarar y delatar a los otros miembros de la Liga. Numerosos son los agricultores que han sido víctimas igual que Ravinari de las iras del subcomisario Larra", se indicaba.
Antonio Salbán, Eustaquio Flores, Ramón Clavero y Vicente Bernabé, colonos de la zona de Caleufú, permanecieron incomunicados durante 15 días sin conocer la causa. Llevaban ya 45 de prisión. En tanto, en julio en la zona de Eduardo Castex "Silverio Valencia, Dionisio García, Fernando Feito, Alfredo Intronati, Jacinto Sánchez, Luis Luznardi, Leonardo Mesturino, Angel Ingles, Miguel Yasur, José Fernando Flores, Miguel Franza, Miguel Brada y Carlos Ferrero de la Colonia de Monte Nievas (estuvieron) incomunicados durante 15 días sufriendo vejaciones de toda especie, pacíficos y honrados colonos han sido sacrificados para satisfacer el espíritu de venganza de terratenientes y comerciantes. El procesado Dionisio García en la cárcel local por haberse negado a declarar fue insultado por el oficial Segura".

Más detenciones.
Desde comienzos de junio fueron detenidos en Arata y Caleufú 19 colonos y trasladados a Santa Rosa para ser juzgados. También fueron llevados los de Monte Nievas. Los agogados Pedro Pico y Severo González asumieron su defensa. A mediados de mes fueron puestos en libertad 9 de los 14 detenidos en Caleufú.
A fines de julio serán juzgados los detenidos que permanecían en la cárcel de Santa Rosa: Antonio Salbán, Eustaquio Flores, Ramón Clavero y Vicente Bernabé de la zona de Caleufú; y Silverio Valencia, Dionisio García, Fernando Feito, Alfredo Intronati, Jacinto Sánchez, Luis Luznardi, Leonardo Mesturini, Miguel Yasur, José Flores, Miguel Franza, Miguel Brada y Carlos Ferrero de la Colonia de Monte Nievas, detenidos en Eduardo Castex.
Varios fueron condenados por la Ley 7029. "El juez del Crimen ha dictado sentencia contra varios colonos procesados por supuesta infracción a la Ley Social condenándolos a dos años de prisión. Aumenta el número de los trabajadores víctimas de un odioso complot policial y de nuestra justicia de clase. Los defensores de los detenidos han apelado a la Cámara Federal de La Plata confiando en que esta absuelva a los procesados y reintegre a su vida de labor a los colonos", explicaba Germinal.
A comienzos de junio comenzó a levantarse la huelga ante la represión policial y el descabezamiento de la Liga Agraria. Una comunicación de la FAA a la Liga firmado por su presidente, Esteban Piacenza, hizo saber que la peor parte la habían llevado los chacareros del territorio.

El final de la huelga.
Para julio la desmovilización fue un hecho. El trigo para ese entonces había subido y muchos volvieron a los trabajos. Si bien las penurias de los colonos continuaron ese año a pesar de la mejora del precio del cereal. También hubo algunos arreglos parciales entre las partes en conflicto, como rebajas de arrendamientos, mejoras contractuales o la detención de los desalojos.
El resultado conseguido por el paro fue precario. Por ejemplo, el 24 de mayo de 1919 se realizó una reunión de 400 colonos de Arata, Caleufú, Metileo y Castex con el administrador de Estancia y Colonias Trenel donde se resolvió darle algunas mejoras a los chacareros para la vuelta al trabajo. A comienzos de 1920 la empresa colonizadora comenzó a violar el acuerdo con nuevas subas en el alquiler. "Un convenio más o menos tolerable (firmado por la compañía Trenel) esta violándolo descaradamente. Así por ejemplo se había establecido no pagar el arrendamiento de la extensión no sembrada y ahora resulta que se exige con el mayor desparpajo 8 pesos por hectárea. La misma sociedad se comprometía a cobrar un peso por fanega y hoy pretende el 16%, todo esto bajo la amenaza de echarlos del campo en caso de que no se le compre a ella misma las bolsas. Con la policía, o con la ley 7029, con la Liga Patriótica, porque los chacareros son agitadores profesionales", explicaba Germinal.
La aplicación de la Ley 7.029 y la represión al movimiento chacarero y obrero continuará durante el año. En septiembre de 1919 esa legislación se aplicará en Quemú Quemú y Gamay. En tanto el Partido Socialista de Santa Rosa formará un Comité pro-presos para conseguir donaciones y sostener a los detenidos.

Liberados.
La persecución a quienes integraron el movimiento agrario se mantuvo hasta octubre. "La persecución policial para con los colonos que intervinieron en el movimiento agrario pidiendo mejoras de la actual legislación aún no ha sido suspendida. La semana pasada fue detenido otro colono más en Monte Nievas, el ciudadano Leandro Castro", indica la prensa.
El 1 de enero de 1920 salieron los colonos Miguel Yasur, Luis Lusnardi, Joaquín Salvador, Angel Ingué, Leonardi Masturini, Jacinto Sánchez, Silverio Valencia, Dionisio García y Alfredo Donati, detenidos en Caleufú y Eduardo Castex y condenados a un año de prisión, los que fueron indultados por un decreto presidencial . En mayo de 1921 los tres últimos detenidos por la revuelta agraria, Antonio Salvaro, José Flores y Ramón Clavero, salieron de prisión tras cumplir su condena.
De esta manera, la Liga Agraria de La Pampa, tal vez la organización más revolucionaria del espacio pampeano que tuvo su hora de gloria en 1919, fue desarticulada. En 1920 las seccionales dispersas comenzaron su acercamiento a la FAA hasta ser absorbidas por esa organización en los años siguientes.
*LICENCIADO en Ciencias Sociales. El escrito forma parte del libro "Conflictos sociales en La Pampa (1910-1921)" escrito junto a Walter Cazenave y Jorge Etchenique.