Ciro hizo mover a Santa Rosa

JUNTO A SU BANDA LOS PERSAS SE PRESENTO ANTE DOS MIL PERSONAS

En el show en el club Estudiantes el cantante tocó varios de los grandes hits de Los Piojos, la banda que en los ’90 fue una de las más convocantes del rock nacional.
“¡Buenas noches Santa Rosa! Tanto tiempo… Es la primera vez de Ciro y Los Persas, una alegría estar acá!”, dijo Ciro Martínez y así saldó una deuda con el público pampeano, que lo esperaba hace casi 15 años desde aquella vez en 2002 junto a Los Piojos, en el club Belgrano. Y fue el espíritu del ex grupo del cantante el que sobrevoló a una multitud que cantó y bailó durante dos horas de un recital con estirpe bien rockera.
En la ya consolidada etapa solista junto a su grupo Los Persas, Ciro recorrió gran parte de su trayectoria a lo largo de 21 temas de todas las épocas. Hubo para todos los gustos y la variedad de edad en el público dejó en claro que las canciones que supo edificar el cantante ya forman parte del amplio mapa rockero local.
Apenas pasadas las 21.30 Ciro apareció con el traje y el bombín que estrenó para su último trabajo de estudio, “Naranja Persa”. Y un tema de ese disco, ‘Similar’, fue el que abrió el show para una masa de unas dos mil personas que estaba con ganas de cantar y moverse.
El ajuste en el sonido tras un comienzo sin mucha claridad le dio el paso a ‘Taxi boy’, un tema de la tercera parte del disco “Arco” y en el que subió al escenario la totalidad de la banda, con los tres vientos incluidos.
Una pantalla gigante en el fondo y un buen juego de luces dibujaron la escenografía para un grupo que ya tiene muchos kilómetros en el lomo y suena al ritmo de lo que marca Ciro: con su guitarra, con la armónica y con sus movimientos espasmódicos y llenos de gestualidad.
La hermosa ‘Canción de cuna’ abrió el capítulo dedicado a Los Piojos. La balada, escrita para la hija del cantante, bajó un poco los decibeles del inicio pero preparó a la multitud para lo que venía: ‘Barón Rojo’ y ‘Caminado’ fueron el preludio de la primera gran explosión de la noche en Estudiantes: ‘Tan solo’ hizo que Ciro abriera el micrófono para que la gente cante y grite uno de los himnos de su etapa piojosa.

A puro hit.
‘Luz’ le dio lugar al momento instrumental de la noche. El cantante se fue del escenario y dejó a Los Persas el protagonismo: extractos de distintos temas permitieron el lucimiento de cada uno, especialmente del bajista Joao Bastos, del baterista Julián Isod y de la dupla guitarrera Rodrigo Pérez-Juan Abalos.
‘Antes y después’, uno de los grandes hits de “Espejos” (el primer disco solista de Ciro) desató otra vez la fiesta con un coro multitudinario, ideal para saltar hacia la nostalgia piojosa con aquello de “Rebotín, rebotán, de la vera vera land” de ‘Como Alí’, uno de los temas más bailados en los ’90.
‘Vas a bailar’ devolvió a la nueva etapa de hits con Los Persas y el huracán de himnos siguió con ‘Mirenla’ y ‘Verano del ’92’, con Juan Pedro Fasola sobrevolando el gimnasio de la calle Moreno.
Tras el clásico amague de despedida llegaron los bises con ‘Juira’, otro recuerdo de Los Piojos con ‘El mendigo de Dock Sud’, y el final a puro candombe con ‘Ciudad Animal’, tambores de un sonido que fue el broche ideal para que el carisma y fervor de Ciro permitiera saldar la deuda que el cantante tenía con su público pampeano.